Réquiem a la tristeza
Sé que hay días apagados
envueltos en nubes grises
y lluvias que mojan el alma,
empapando el corazón
de latidos incomprendidos.
Que los nimbos atormentan
y aplastan el palpitar,
pero llegó la brisa
con calma y luz radiante,
despedazando el frío lento
con furia delicada.
En el canto del gorrión
que anuncia el alba,
eres la piel del árbol
que soporta las cuchillas invernales,
eres el núcleo primordial de tu luz
eres el quasar de la felicidad.
Ahora llora el réquiem
al ver morir la tristeza
en el brillo de tus dientes,
grietas que entierran
la oscura tristeza en el camino
donde corrían hilos de dolor.
La esencia molecular
que brota tus latidos
tu quasar centellante,
la tristeza no es parte
de tu esencia original,
es invasión de electrones
de oscuros campos.
Ansía devorar tu estrella,
enciende tu antorcha
iluminas la noche,
porque eres luciérnaga
y guía de tus sueños.
Oye el réquiem,
que en tus venas vibra
la alegría cuántica
de risa - fotones,
que en su núcleo
tu alma titila el éter.
--Christian Aycho Carbajal



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