El Cubo de Cristal









Nacemos puros

en un cubo con piel

de frágil cristal,

de pristales quarks.

 

Esculpimos 

el cristal con 

lágrimas de amor,

que destilan 

la sal del dolor 

del mundo.

 

El universo externo 

vierte en él, 

el néctar del bien 

o del mal en la

oscura cicuta.

 

Es tu alma 

el guardián 

del portal del cubo,

el amo de las llaves.

 

Tu sangre es la 

savia lumínica

caldo de luz y calor 

que enciende tu

conciencia y los latidos 

del núcleo galáctico.

 

La sentencia:

Vierte destrucción y

vivirás el infierno,

vierte semillas y

vivirás paz.

 

Mastica las bayas tóxicas, 

serás fuego ardiente: 

enfermedades, bacterias,... 

que dañan tu savia.

 

Tu piel posee 

nociceptores, 

detectan el daño 

calcinante.

 

Cada palabra oscura 

en las cuerdas cósmicas,

son ecos bumerán

un mazo que astilla

tu cubo de cristal,

distorsionando

tu savia lumínica.

 

La resonancia de los ecos 

en tu océano líquido,

ocasiona el estrés 

que golpea hondo 

el núcleo de tu savia,

 

Vierte la niebla 

del huracán dantesco 

que devora carne, 

huesos y almas.

 

Los pulsos negativos 

dañan mente y cuerpo,

distorsionan su 

funcionamiento

y tus latidos.

 

Las oscuras nebulosas

son las raíces negras

inyectan en tus grietas

el eclipse que apaga

 tu sol interno.

 

Puede el hombre 

convertir su cubo 

en un rojo infierno 

o en el Edén.

 

El infierno 

no es un lugar lejano,

es tu huerto interno.

 

La bebida alquímica 

de tus golpes o caricias

en la mejilla del mundo,

lo reflejarás en tu cubo.

 

La conciencia 

es la purificación 

del cuerpo, la mente

y de tu cosmos,

colisionadores

de tu existencia.

 

Alimenta 

tu cuerpo 

con los frutos de la alegría,

tu mente 

con la ciencia de la flor:

 

Cura tu cosmos,

tu plasma es:

tus seres queridos 

cultiva un nuevo Jardín.

 

No cargues el eco

del vacío lúgubre,

es infierno que

desgarra tu alma.

 

¡Limpia tu cubo de cristal!

 

Mantenlo claro y puro

no viertas basura o cenizas

en tu cubo de cristal.

 

El infierno externo

engendrado por entes

oscuros, las guerras 

y los holocaustos,

alimentan al infierno 

de la materia.

 

El cubo de cristal es:

el abismo o 

el cielo, 

¡tú elijes!

 

Limpia tu conciencia,

tu cubo de crisol 

cuídalo, purifícalo,

para alcanzar 

el Edén Cósmico.



--Christian Aycho Carbajal

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