El Coma Existencial
Todo lo que
existe
es un estado
relativo
del cubo
translúcido;
de la
materia...
Si viertes
flores y paisajes
en el cubo alquímico
el cubo mágico
del ser
verás un Edén
Cósmico…
Si viertes
estiércol,
la lava
calcinante de la maldad
y la ponzoña
del odio,
verás el mismo
infierno…
La crisis
existencial
es el abismo
sin escapatoria:
la feroz
expresión del prisma interior,
el agujero
negro que corroe la savia lumínica
en sombríos
sufrimientos y muerte
en las fauces
del Hades…
Los seres
latentes del universo
poseen una
atroz amenaza:
que devora las
luces vivas en silencio,
destructor de
los cosmos corpóreos
que no conoce
límites…
La sombra que
pudre
el mundo
biocuántico,
un espectro
acechando
conciencias
frágiles…
La peor amenaza
existencial
es el estado de
la antialimentación,
la ausencia de
los nutrientes esenciales
o el exceso de
contraalimentos
que aportan la
muerte...
El desgaste y
la noche cuántica
en las
células, en los órganos,
el universo
interno de tu cuerpo…
La falta de la
energía esencial
agrieta el alma
donde se instalan
oscuras larvas:
enfermedades,
virus,
bacterias, vicios…
Ten cuidado
cuando abres la boca,
pues ingresa a
tu portal
la savia negra
del infierno
y contamina tu
manantial cuántico.
Ocasiona la
distorsión expresiva
que fractura
los caracteres
en el coma del
sentido existencial,
apagando
gradualmente
tu universo
corporal…
Inicia el
proceso de disfunción
del cuerpo,
empiezan los cortes
de los
circuitos en los órganos,
y las fallas
neurales y alquímicas.
Es la niebla
que apaga
gradualmente
los focos
de la luz vital
del alma…
La depresión,
la ansiedad,
la demencia,
las
enfermedades…
no son
fantasmas abstractos.
Son la
expresión monstruosa
de las fallas y
fracturas
del universo
interno por la carencia
de nutrientes,
de las baterías
de luz…
Esto conlleva a
la decepción
de la víctima
frente
a su reflejo,
a sus sueños,
a sus
aspiraciones,
a su
personalidad, que le induce
a recurrir
a los vicios y
a los
autogolpes del deterioro…
La degradación
es el grado
de
autodestrucción inconsciente
de la persona,
donde la distorsión
fractura los
caracteres
de su
conciencia con los vicios…
Enfermedades,
falta de higiene…
y la escasa
alimentación que deviene
al coma del
sentido existencial
de la víctima,
el alma caída…
El sufrimiento
crece cada día,
los daños son
irreversibles,
alcanzan
niveles de contaminación
de todo el
manantial primordial.
El cuerpo es
devorado
por el sórdido
agujero de gusano
que culmina con
la defunción
de la luz del
corazón humano…
La alimentación
vital
es el más
sagrado acto
de la
existencia cósmica;
nutre tu
almateria corpórea
con las
baterías esenciales.
Nutre tu
universo subatómico
con los
alimentos del sol
que enciendan
la luz
de tus latidos
y células…
¡Protege!
tu cuerpo es tu
vida,
tu conciencia,
tu alma,
tu luz, tu
barro,
el espejo
ondulante cuántico,
el proyector de
tu holograma físico…
—Christian Aycho Carbajal



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