Madre te extraño
Tu nombre,
tu recuerdo
clavan mi corazón
como una aguda
daga en la sien
que me parte el alma.
Madre, el llanto me ahoga
porque no estás aquí,
porque me enseñaste a respirar la vida,
porque me mostraste el valor
en la semilla y en el fruto.
Con cada huella tuya
es un golpe en el latido
aprendí mi camino...
tus palabras, cimientos firmes;
tus lecciones, el impulso...
hoy cosecho tus frutos
con lágrimas en los ojos.
Madre, sigo tu senda
y tu savia vive en mí:
cada gesto lleva
tu filosofía de lucha y luz.
Me enseñaste a vencer la niebla,
y siempre con tu amable presencia.
Extraño tu voz de arrullo,
ahora son rumores sombríos
que ronda y flagela mis sueños,
la pesadilla de tu ausencia.
Madre, te extraño...
extraño tu semblante que hoy
es una espada atravesada
en mi pecho eterno
invierno que cava.
Nadie te puede reemplazar
el lugar en nuestras vidas,
ningún abrazo calma este frío
de no tenerte aquí.
Aún recuerdo tu lloro,
tu angustia: "¿cómo quedarán mis hijos
cuando yo no esté?"
Madre, nos diste alas para el viento,
y hoy siembro tu memoria
en todo lo que soy.
Cada lágrima es raíz
de este océano
de mis desconsuelos,
que nutre mi homenaje.
--Christian Aycho Carbajal
Te quiero mucho
Te extraño
Mamá Petronila Cortez H.



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