El Código de Dios
Dios no es dogma, ni política:
es la ley universal, cifrada
en el amor que en la raíz
de los árboles destella
su huella, en su paisaje,
en las hojas que besan el sol
y acarician el cielo.
En el manantial de jadeos,
en estrellas y luciérnagas,
en los ojos de la galaxia,
en el sol que calienta
y en la luna que calma.
Luz del alba que nace,
oxígeno que respiramos,
la savia que alimenta el cuerpo,
la energía solar en cada latido.
El péndulo eterno que oscila
en nuestro centro:
El misterio del corazón
misterio que curva
las ondas del espacio,
el secreto del mundo
escondido en jeroglíficos
de quarks traspasados
por ángeles neutrinos.
Dios es el código que
ordena la ecuación del caos,
es el número que teje
y desteje los hilos
de la materia cuántica,
Es el perfecto rostro atómico del éter,
la firma invisible en todo lo que existe.
El algoritmo divino
que enciende los algoritmos
y cifra el cofre de las almas
y de los universos.
Y en este orden,
la paz es la savia del pulmón,
la armonía el firmamento,
la verdad sin reflejos
la justicia brújula imantada,
en el latido del tiempo.
— Christian Aycho Carbajal



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