Resiliencia en el rocío
Es mi alma dibujada en un verso
que flamea en la brisa de tu respiro:
el poema que mis labios exhalaron
como último deseo...
¡Qué seas muy feliz!.
Me fui a soñar en la resiliencia de
millones de estrellas para encontrar la luz,
el viaje perpetuo buceando en la densa nebulosa de lo desconocido,
Caronte perdió su mapa y su memoria al oír mis cantares de hielo y vamos en la dirección sin rumbo por nuevo aurora.
Mi esperanza persiste en la luz de miles
de luciérnagas que alumbran mis pies
clavados en el pantano de la eterna noche.
Serpientes, espinas, bayas tóxicas:
manzanas del deseo, brujas, arpías,
bestias mitológicas y espíritus
acarician la silueta fugaz de mi alma
con ansias de atraparlo.
Aún persisten los ecos vividos
atrapados en las grietas de
los espejos rotos y pintados en
las estrellas del universo etéreo
como bandera existencial.
Mi alma lleva el reflejo fulgente de
un corazón invisible que aún palpita luz
y los deseos más humanos del infinito.
Mi amor por los seres palpitantes
del universo los tengo grabados
grabados con cincel de fuego
en cada galaxia, mi esencia universal.
Que vibra como supermasivo espectral
que viaja más veloz que la luz.
Mi savia etereal vibra:
en lágrimas del desconsolado,
en el amargo licor de un desdichado,
en la tristeza de un afligido,
en la depresión de un desamor:
y en el rocío,
Y en el rocío lágrima de las estrellas
mi alma renacida abre sus párpados de luz
con alas de esperanza y sonrisa eterna.
--Christian Aycho Carbajal
Derechos de Autor ©



Comentarios
Publicar un comentario