La Misión










No podéis exigir 

a la tierra infértil 

frutos y abundancia,


Pero sí exigirnos  

el poder para

transformar, nutrir

y crear nuevas 

condiciones para

florecer vida . 


La humanidad 

no cambiará sola,

tú eres un agente 

de cambio.


Semilla de amor

semilla de compasión 

semilla de solidaridad.

Cada invento, 
cada obra de arte, 
cada avance social 
nació de la chispa 
en la imaginación 
de alguien. 

Por eso, es crucial 
alimentar mente 
con pensamientos 
constructivos.

De estas mentes
depende el mundo 
que queremos crear.

No basta 
con solo imaginar 
un futuro mejor; 
es necesario 
actuar con amor. 

El amor al prójimo 
fuerza transformadora 
que nos conecta
con los demás 
y nos recuerda que,
 en esencia, 
todos somos parte 
del mismo tejido.

Cuando amamos 
al otro, nos hacemos 
más humanos, 
porque el amor 
nos saca del ego
y nos lleva 
a preocuparnos 
por el bien común.

De esta conexión 
podemos escalar 
hacia niveles 
más altos de justicia, 
equidad y armonía.

El camino hacia 
un mundo mejor 
está lleno 
de esperanza, 

Pero no podemos 
ignorar las fuerzas 
opuestas al progreso. 

El odio, indiferencia, 
codicia y violencia 
sombras amenazas 
destruyen vidas
destruyen pueblos

Fuerzas vencibles, 
con determinación 
y convicción.

La humanidad 
tiene en sus manos
la tarea sagrada
salvar al mundo.


El mundo soñado
no es utopía lejana
depende de voluntad
para germinar 
en un árbol frondoso, 
capaz de dar sombra 
y refugio para todos.
 

Autor: Christian Aycho Carbajal

Comentarios