Detrás de los muros
Existe un mundo perfecto
un Edén de Almíbar
donde la alegría
es Sinfonía Cuántica pura.
Es el canto cósmico
detrás de los rostros moldeados,
detrás de las pestañas incendiadas
detrás de las pupilas de insomnio
detrás de las tinieblas tormentosas
detrás de los muros de mármol.
Es el eco fractal
detrás las lágrimas
que inundan tu cuerpo,
donde se detuvo el mundo
donde reflejo era espejo
quebrado en pedazos.
Donde el dolor cantaba herrumbre,
y el viento doblaba tus esperanzas
y en los ojos ardían sollozos
y el respiro era ahogo sin luz.
Donde el corazón
latía el miedo
hasta que una mañana,
las lágrimas se petrificaron en sal,
fortaleciendo el corazón.
Hay un mundo mejor,
que alguien desde el otro lado,
pinceló y cifró en el algoritmo
de un regalo divino
etiquetando tu nombre.
Lo mereces...
mereces el cielo
de tantos inviernos sin sol,
de días en hambre y sed
con la almateria sin baterías
aquello que el sudor y el dolor
deslumbran el fruto
te enseñaron el camino.
Ahora aquel lugar
espera por ti,
libera tus latidos
tu fuerza en cada paso.
Tú rompes los muros
abriendo caminos
esculpes sonrisas
en el mármol caído
narrando el arte
de pasado evolutivo.
Tus alas de diamante
desgarran el miedo
y tu vuelo abraza los confines
que tu alma y tu corazón
soñaron en el pristal
del manantial cuántico.
--Christian Aycho Carbajal
Dedicado a quienes no encuentran la luz,
este poema, es el interruptor...



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