Fractales de la Mentira











Hola, ¿cómo estás?


Espero que bien;

y si no, te invito a leer

estas líneas

y a encontrar algo

que te haga sentir mejor.


En el rostro,

con la sonrisa despojada

del mundo,

yacen fuerzas oscuras

que succionan

el sentido existencial

y el deseo de vivir.


Anidan en las heridas

y transmiten sus reflejos

en cada espejo,

en cada cristal cuántico,

en el caleidoscopio holográfico,

en el cosmos del cuerpo humano.


¿Te sientes deprimido, cansado?

Alguien utiliza cristales en su piel

para ocultar su entidad.

Vives bajo los sueños

guardados en lista de espera,

y, con las alas quebradas,

¿el dinero no te alcanza?


El rostro de tu ciudad

no es la verdadera realidad:

es la piel distorsionada

de un miserable fractal

de mentiras que nos retienen

en el túnel del caos.


¿Crees en las ideas 

que instalaron en ti?

Se pone un nombre, 

luego otro, y otro…


Hay miles de millones

de humanos pasando hambre, 

inclemencias,

el desgaste físico.


Unos sin un vaso de agua;

otros, sin agua y sí vaso;

con el corazón desierto,

con una sociedad fracturada

por el ego, para mejor control.


¿Crees en todo lo que ves?

¿Crees en aquellas ideas

que instalaron en ti?


Unos cuantos se aprovechan

del reino de las víctimas,

a quienes ellos consideran

criaturas gobernables.


No se trata de débiles;

se trata de almaterias humanas

que viven envueltas

en invasión neurocelular

de tu intramultiverso cuántico.


No solo liban de tu mesa,

de la piel de tu pueblo:

liban de tu sacrificio,

de tus manos.


Distorsionando tu reflejo,

cada mecanismo obedece

a un motivo: debilitarte

para sumergirte en el mar

de la mentira.


Si sientes que llegas a casa

cansado, a pagar las cuotas

de esclavitud y sufrimiento,

no es pobreza: es vivir

bajo el control de la mentira.


Una oscura fuerza

anida en las heridas

y fracta sus reflejos

de sufrimiento y muerte.


Utiliza cristales en su piel

para ocultar su entidad.


Se pone un nombre,

luego otro, y otro…


Hoy posee una bandera,

una máscara prestada;

mañana, nadie sabe…


Una mente, un cuerpo

de los fractales rotos,

donde los espectros

traspasan el filo

de su lengua,

de sus actos,

para cernir infiernos.


Juega con tus fractales

quebrados para torcer

tu voluntad y tu esperanza.


Luego quiebra tu esperanza,

rompiendo más fractales

en tu piel cuántica.

La mentira se refracta

en cada rostro decepcionado.


El esperpento logró

no solo su cometido,

sino abrir heridas

en el quantum de la víctima,


instalando el fractal del error:

nuevas sombras demoníacas

en cada neural,

distorsionando conceptos

y creando nuevos vacíos,

nuevos patrones del error.


La verdad yace oculta

detrás del rostro oscuro

que contaminó nuestro

manantial cuántico

con humo y tóxicos del Hades.


La fuente cristalina

de nuestros pristales

ha sido contaminada;

anida en el sufrimiento.

Hoy vuelve a fractar


en cada reflejo:

en tu rostro,

en tu familia,

en tu pueblo.


Los hombres nacen buenos

para construir 

y no para destruir

con la mentira.


—Christian Aycho Carbajal


Dedicado a los amantes de la filosofía.

Perú, 20 de febrero de 2026.


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