Fractales de la Verdad
Hay incógnitas atractivas
de campos gravitatorios
que crean espectros
o imagenes de esperanza
en los fractales
en la sinfonía de los latidos
del ser.
Las ilusiones,
luminostalgicos patrones
de esperanza que sustraen
la neuroalquimia personal
y social.
Aquella experiencia humana profunda
esperanza proyectada
hacia un pasado idealizado
o un futuro anhelado.
No es una imagen sesgada;
es una situación coherente
que en el proceso del forje
o de la inoperancia,
revela una serie de verdades.
Allí la intención se desprende
de los fractales falsos,
quebrando la verdad profunda,
se desvela la mentira,
superponiéndose al fractal
de aquel cristal bajo el fondo
de la esperanza almaterial.
Entonces, ¿Qué es la verdad?
Es el punto cénit de la satisfacción
y disfrute, es cada nivel emocional,
ético y estético.
El susurro sinfónico de la vida,
tejido en la arquitectura del color,
de la textura, forma, aroma, sabor,...
fractado en la dulce melodía
de los corazones, de las pupilas,
de los fractales cuánticos.
El punto sublime de la armonía
de la sinfonía social y cósmica.
La humanidad es un velo cósmico,
una cuerda expandida
en la piel de la tierra,
cuyos núcleos sociales
están entrelazados por razones
de linaje, cultura y cosmovisión.
En este velo entramado
hay líderes que juegan el rol
de alcanzar ese cénit social
para lograr la satisfacción colectiva.
Y, para tomar el riesgo,
buscan la aprobación colectiva:
una mayoría confía en cada punto,
en cada peldaño de su rumbo.
Así, la escala de verdades se desvela
en cada patrón, en cada promesa;
cada punto insatisfecho
se rompe en mentira tras mentira.
El cuerpo de las proyecciones
se derrumba ladrillo a ladrillo
hasta quedar en escombros
y añicos de la nada.
Entonces, ¿de dónde derivan
la emoción y el engaño?
De los errores perceptuales.
La realidad posee cambios,
rotaciones, fenómenos,
transfiguraciones y momentos.
El nudo o ser social
es un ser ético,
con nivel de consciencia,
que no solo conoce,
sino que vive en cada fractal
los fondos dantescos
del dolor humano.
Y en este pulso
las órbitas se tensan,
las pautas giran
los esfuerzos alquímicos
que aún no llegan.
Te dijeron:
¡No tires la basura en el piso!,
y aun así lo hiciste.
Quería implementar construcciones,
pero las trabas legales lo impiden.
Quería construir una carretera,
pero dueños y pueblos se niegan.
Los emancipó de la esclavitud,
pero ellos se acostumbraron
a vivir de órdenes.
Sus fractales llegan
a desmoronarse y desintegrarse.
El esclavo refractó
en sus patrones genocuánticos
la esclavitud como medio,
como hábitat de supervivencia.
El hombre tiene que conocer
el punto dónde se quebró todo,
dónde surgió el error fractal,
para disolverlo
de sus espectros neurales.
El miedo y las emociones,
creados en conceptos
de ilusiones esenciales,
vierten escenarios frágiles
de manipulación.
Las verdades se muestran
en cada golpe o eco fractal,
en cada herida
o en cada fruto compartido.
Cada persona
es un caleidoscopio
que refleja los patrones del entorno.
La consciencia
es capacidad de expresión
de luz y bienestar en sí
y en los demás.
Los entornos son sorbentes
cuando el caos cultural
y la divergencia de patrones
confluyen en un punto.
Pero este fractal se alinea
con los núcleos familiares
como quantum consciente
de un nuevo horizonte.
La humanidad necesita
recuperar su interacción social
de cooperación y enseñanza
para su evolución histórica.
Una persona promedio
de una cultura incógnita
tira la cáscara de un plátano
en la acera,
y nadie dice nada.
La primera señora que lo vio
pasa como si no hubiese visto nada;
otra persona que lo vio,
en su mente blasfema
contra quien lo arrojó,
sin hacer nada.
Un joven que pasaba y vio
el momento de la caída
pero continúa su camino,
manipulando su vórtice digital,
sin presagiar las piedras
de su destino.
Una persona que no vio el residuo
lo pisa, resbala, cae
y se quiebra el cráneo,
quedando en shock.
Viene la ambulancia.
pero muere la persona
en el trayecto al hospital.
Y todos muestran indiferencia,
rostros que no analizan el efecto
ni el horror de sus actos.
No piensan que el próximo error
apagará su vida
del mismo o peor modo.
La verdad es búsqueda
de la luz ondular
en la sinfonía de las especies,
personal o colectiva,
único medio
de satisfacción existencial.
La mentira es el disfraz
la superposición de intenciones
para opacar la luz de otros,
es la fractura al mismo caos
es la refracción del eclipse
del colapso
de un nudo,
del velo humano y
del cosmos.
Una imagen sobreutilizada
para reflejar sus intenciones
de ambición y ego vampirista
en execrables sucesos y daños.
—Christian Aycho Carbajal



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