Corpus Sacrum
—Señores estudiantes,
Muy buenos días,
soy vuestro nuevo maestro de filosofía.
—Los estudiantes
se inclinan en reverencia y silencio.
—Honro vuestro gesto,
reposad en vuestros sitiales.
—Antes de iniciar la clase,
me encantaría oírlos
para responder vuestras cuestiones.
—Muy buenos días, maestro.
¡Bienvenido sea!
Una vez escuché hablar
de "cuerpo sagrado".
Me encantaría saber
a qué se refiere.
—¡Perfecto!
Comencemos.
¿Qué prefieren regalarle
a vuestra amada:
rosas marchitas
o rosas resplandecientes?
¿Qué sienten al ver
que han pisado estiércol
en vuestros zapatos?
Las respuestas
las escucharemos
al finalizar la clase.
Antes de iniciar,
deberán quitarse
todo fractal intrusivo,
el eclipse disturbante,
cada hilo o escollo desgarrador
de vuestra comprensión.
Vuestra neural,
fractal de fractales,
vórtices que sorben y disipan
la memoria del quantum
de historias escritas
en clave espacio-cromo-luz.
Dejen que vuestras fuentes
fluyan en libre cauce estelar.
Sientan el suspiro jade
envolviendo vuestros pulmones
en jadeos de paz.
Que la luz de la razón
alinee la armonía divina
en vuestros cristales.
¡Escuchen!
Sientan en vuestro intramultiverso
la existencia:
la brisa y aliento de las hojas,
hélices de los núcleos,
delineando vuestra neuralquimia,
en un viaje enigmático,
donde volverán a descubrir
y contemplar el todo
con la mirada de un niño fascinado.
Deslicen vuestras lumiflexiones
en las playas de la constelación,
en la luminostalgia transfigural,
en los anhelos gravitacionales,
en el susurro de los delfines,
en el eco de las ballenas.
Estremeciendo la tez del cielo,
donde resuenan
los filamentos sacros
de infillones de ángeles,
bordando en seda de quarks
vuestras envolturas.
Aura y estela intercósmica,
galaxias y púlsares
danzando en los velos,
en el corazón infinitesimal,
remanso y hogar almaterial.
El cielo resuena la sinfonía cuántica,
clarines sublimando auroras,
coros de musas y cantores,
ópera entre liras y silencios,
entre scherzos, capriccios...
entre oboes, flautas y grillos.
Luminostalgia de violonchelos.
Ruiseñores despliegan
la armonía de los patrones,
rozando los nervios,
disipando el dolor
en las notas del piano cósmico.
Cada latido,
cada ritmo y canto de las aguas,
pulsando la energía del universo:
espejo de algoritmos,
figuras translúcidas
de jarras espectrales,
memoria y bumerán
del gran espejo cuántico.
Cubos de vórtices,
frascos vítreos,
hélices trenzadas,
contemplando el centro gravitatorio:
fulgor en sus venas,
semblantes y dientes felices.
Ríe el río.
Cantan bajo las plantas
y bajo los picos emplumados,
trinando la sinfonía del cielo:
legendario aliento
del reino y la gloria,
gracia y gracias
de los frutos a la raíz,
abrazo de padres a hijos.
Río de peces,
estrellas de raudo vaivén
del firmamento azul,
fractales de polvo refulgente.
Latidos en tejido multicolor:
sedimentos de sodio,
destellos de magnesio,
partículas de hueso,
electrolitos de potasio,
hierro cloralquímico...
Hierático Edén cósmico:
venados, osos, ardillas,
alpacas, zorrillos,
gallitos de las rocas...
familias humanas,
patrones cimáticos,
partitura polifónica,
eco reverberante del ser.
Fluctuación del agua
abrazando el renacer del carbono,
sueño del nitrógeno
erosionando entre las rocas:
versos y réplica del gen,
esperanza perpetua.
Cine interdimensional
del sueño del tiempo,
drama estelar
vestido en lienzos,
en capas y corazas de nubes,
en escudos de queratina.
Dulzura y misterio sutil del mango,
del deseo,
de las pasiones,
de los sueños,
de la savia lumínica.
Un ser, un ciclo:
no naces, renaces;
no mueres, trasciendes;
un cuerpo, un templo;
no eres solo agua:
eres canto y baile,
resonancia de infillones
de quarks.
Alquimia mágica:
astro, influjo, viento,
relámpago, lluvia,
río, petricor, semilla, raíz,
despliegue, esqueje, pétalo,
polen y néctar en pieles.
Fluido cíclico,
eterna curvatura lírica,
linaje interespecie,
multiversos fluyendo
palma a palma,
conducto a conducto,
velo a velo,
giro a giro:
luz, amor,
tiempo, espacio.
Almaterias en luz consciente,
múltiplo atomexpansivo,
constante existencial perpetua.
Manantiales, sequías,
riachuelos y ríos
confluyendo
en el mismo río helicoidal.
Árbol entrelazando
sus raíces a su origen.
Raíces bebiendo
del código fuente,
tejiendo tallos y brazos
de guirnaldas y almíbar,
plumas libres de neutrinos
deslizándose en las palmas
de un megaéter.
Espiral pura de pristales,
luz incandescente,
fuente y chispa original,
campo gravitatorio,
gluón del amor
y la consciencia
de cada especie multiversal.
Supraconocimiento,
origen y fin teleológico,
alfa y omega eterna,
árbol y camino vivo.
Rosas rosas,
hojas verdes,
blanco yeso:
sinfonía de luz
en cada qubit,
en los manantiales vivos,
belleza fractal
de pristales puros.
—
Pero...
entropía del Hades,
orbitales de lente difusa:
hombres sin corazón,
mutilando destinos,
pulverizando huesos,
yermando vientres,
disecando estómagos,
incendiando semillas.
Quitándole el azul al cielo,
desarraigando bosques.
Velos desgarrados,
paisajes desqubitados.
Pachamama desvicerada,
culturas y pueblos descabezados,
cementerios y ojos bebidos
por espectros digitales
y supermasivos.
Imperios que desecan ríos,
vertiendo el infierno:
sed y extinción.
Le arrancaron al cosmos la piel,
desollando las sonrisas de los niños,
despojando el rostro del Edén.
Abismos infernales,
supermasivos de odio,
distorsionando la neuroalquimia,
los fractales de cada caleidoscopio.
Arrancando el canto del río,
apagando las luciérnagas.
Desgarrando almaterias
de la creación divina,
desarraigando pueblos
en éxodos astillados.
No rompen un pueblo:
colapsan la sinfonía cuántica
del universo.
Holocaustos, guerras,
polución neurodigital de odio
estanca y aniquila
la secuencia estelar,
la vida eterna,
cortando las mejillas,
la yugular de Dios.
—Maestro... entonces
todos somos fractales
o partes de un mismo corpus divino.
—Exacto.
Somos almaterias
en pliegues de cubos cuánticos,
susurrando luz y ondas.
Semilla del tiempo:
sembrar y sostener
los brazos sacros
que nos sostienen.
El fruto vivo,
el río alquímico,
la savia lumínica,
clorofílica, carmesí...
savia sagrada
que alienta el pulso
del tiempo y el espacio.
Vivir es depurar la luz
de tus pristales,
esencia y sincronía.
La consciencia es luz fractal
atravesando los núcleos,
destello vivo de estrellas,
qubits del elíxir
que refractan frecuencias
de la fuente principal.
Somos todos
manantiales, piel, rostro
y caleidoscopio fractal:
del río lumínico,
de la vida,
del corpus sacrum
del universo consciente
y amor inmanente
llamado Dios.
Glosario de neologismos
Almaterias: Unidad indisoluble de alma y materia. Todo lo material está animado, toda alma tiene consistencia material.
Atomexpansivo: Que se expande desde lo más pequeño; lo infinitamente pequeño contiene la totalidad.
Brazos sacros: Los brazos divinos que nos sostienen; lo sagrado hecho sostén corporal.
Bumerán del espejo cuántico: La memoria como retorno; el reflejo que devuelve transformado.
Cimáticos: Patrones geométricos que el sonido (vibración, amor) imprime en la realidad.
Cloroalquímicos: Fusión de química y alquimia; los elementos como participantes de lo sagrado.
Corpus Sacrum: Cuerpo sagrado; la totalidad del universo como organismo divino.
Cubos cuánticos: Estructuras geométricas fundamentales de la realidad a escala cuántica.
Cubos de vórtices: Geometrías que contienen y organizan la energía giratoria del cosmos.
Desqubitados: Que han perdido sus qubits (información sagrada); privados de belleza sublime.
Espectros digitales: La tecnología como fantasma que devora la mirada y vampiriza lo real.
Fractal intrusivo: Patrón mental fijo que distorsiona la percepción directa.
Gluón del amor: El amor como fuerza fundamental que mantiene unido el cosmos.
Hélices de los núcleos: Estructura espiralada de la realidad a nivel atómico y cósmico.
Hierático: Solemne, sagrado, de belleza arcaica e intocable.
Infillones: Cantidad innombrable; infinitud numérica del cosmos.
Intramultiverso: Espacio interior donde coexisten todos los universos posibles.
Lumiflexiones. Movimientos del cuerpo como ondas de luz; la danza de la existencia.
Luminostalgia: Anhelo de luz, melancolía por la claridad original.
Luminostalgia transfigural: El anhelo de luz como proceso activo que transforma la forma.
Megaéter: Medio fundamental que todo lo impregna; tejido del espacio-tiempo consciente.
Memoria moral: La memoria como acto ético; recordar tiene dimensión moral.
Neuralquimia: La mente como laboratorio alquímico; transformación interior de la conciencia.
Orbitales de lente difusa: Realidad que ha perdido su nitidez; belleza desdibujada.
Pachamama desvicerada: La Tierra violada en sus entrañas, devastada.
Petricor: Olor de la lluvia en tierra seca; "sangre de las piedras".
Polución neurodigital: Contaminación de la mente por odio digitalizado.
Pristales: Prisma + cristal + pristino; estructuras luminosas y originarias de la realidad, que preservan la esencia del origen del universo.
Qubits: Unidades mínimas de información sagrada.
Supermasivos: Agujeros negros cósmicos; metáfora del poder/odio que todo lo absorbe.
Supraconocimiento: Conocimiento último del origen, más allá de la razón.
Transfigural: Que cambia la forma, que otorga nueva belleza.
Vórtices: Estructuras dinámicas que organizan la energía cósmica.
Yermos: Estériles, desolados, infecundos.



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