La Fuente Pura
Papá, escuché hablar
a las personas
sobre la pureza
de los corazones.
¿Dónde yace la pureza papá?
¿existe?
Mi bella princesa constelar,
con el crescendo de tus manos
oye el canto de tu corazón,
siente cada pulso,
deleita el susurro de tu respiro,
disfruta el viaje fresco del oxígeno,
escucha el líquido canto del agua
en tu lengua, en tu boca,
la vibración resonante deslizándose
en tu alquimia fonética.
Hija, hay manantiales puros
que se surcan los pliegues arbóreos,
los cauces de arriba, de abajo,
deslizándose en jadeos,
bailando entre las nubes,
soñando en el iris de las pupilas.
Hay cristales del cielo
curvando el infinito
en la espiral eterna,
en cada mirada tierna,
en cada sueño,
en el sublime amor de dos corazones,
el abrazo del amor familiar.
Cada pristal refracta
infillones de rostros de luz,
entre cantos, susurros,
suspiros y campanillas;
la ópera misteriosa brota
de la fricción vibrante
de la energía con las cuerdas,
susurro de estrellas.
El río es el Edén
reflejando la pureza de la creación,
en el xilema de los árboles,
en el pelaje fino de las vizcachas,
en el aura de los hombres,
el destello de las guirnaldas,
en las lágrimas del zorzal que canta
el rocío del firmamento floral,
en la brisa del césped etéreo,
en la luminostalgia existencial.
Los escenarios cambian
por las fuerzas del río iluminado.
Pero hay fuerzas sombrías,
voces y vaho infernal
contaminando el río cósmico,
que colapsó
la Sinfonía Cuántica.
La distorsión de las hebras
del código genocuántico
refracta especies vulnerables;
las fallas son voces ausentes,
cantos del vacío
apagado por las sombras
en la lucha épica contra la luz
en el cosmos del río cuántico.
El río vuelve una y otra vez
a su ciclo perpetuo;
el río es el cosmos vivo,
danza de partículas y fotones,
el flujo del tiempo
deslizándose en las venas
del linaje eterno;
el río es Dios.
Volveremos a ver este mundo
con otros ojos,
con otros rostros,
celiciando
con otras manos
las bellas flores
del Edén Soñado;
seguiremos libando el néctar
de la fuente pura
del latido de Dios.
Eres semilla, corazón y brazos
que siembran, riegan, construyen
depuran y acicalan los núcleos
el hogar de amor de los seres,
el código perpetuo de Dios.
Eso es la pureza, hija mía.
--Christian Aycho Carbajal
Dedicado a la humanidad.
Perú, 08 de marzo de 2026.
Glosario de Neologismos
Pristal
Unidad primordial de la creación, donde lo prístino (origen) se encuentra con el prisma (refracción) y el cristal cuántico (estructura fundamental). Es la partícula divina que contiene toda la multiplicidad del cosmos.
Infillones
La multiplicidad infinita de rostros, seres y realidades que emergen de la refracción de los pristales. Fusión de infinito y millones que nombra lo innumerable sin perder su carácter sagrado.
Genocuántico
Código fundamental de la vida a nivel cuántico, donde el génesis (origen) se inscribe en las hebras del ADN cósmico. Su distorsión genera especies vulnerables y voces ausentes en la sinfonía de la creación.
Luminostalgia
La nostalgia de la luz, la memoria de un resplandor perdido o anhelado. Estado existencial donde la conciencia humana experimenta la ausencia de lo luminoso como herida y como esperanza.
Celiciar
Verbo que nombra la acción de acariciar con manos celestiales, de tocar lo amado con la suavidad de lo divino. Fusión de celeste y acariciar que expresa el tacto supremo, la caricia que trasciende lo humano.
Alquimia fonética
La transformación misteriosa del aliento, la vibración y la voz en palabra poética. Proceso donde el cuerpo (respiro, lengua, boca) deviene espíritu a través del sonido y el significado.



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