Alquimia Divina
El ser humano es savia líquida-química,
todos ser vivo es materia que fluye,
membranas - recubrimiento al frío endurecido
son capas que protegen la estrella interior.
Hay soluciones que se adhieren a los núcleos,
hay soluciones que disuelven las adherencias,
hay soluciones volviendo a vertirse en el cubo,
hay soluciones que ya no se vierten en el cubo.
Hay soluciones que activan los núcleos,
hay soluciones que aniquilan los núcleos,
hay soluciones que aniquilan gradualmente,
hay soluciones que depuran el cubo.
Hay soluciones que aumentan la bioeléctrica,
hay soluciones que cortan la bioeléctrica,
hay soluciones que coagulan los fluidos,
hay soluciones que dilatan la savia lumínica.
Hay soluciones de energía concentrada,
hay soluciones sin energía concentrada,
hay soluciones que disuelven recubrimientos,
hay soluciones que desgarran membranas.
Hay soluciones que alimentan la atracción
electromagnética de los cuerpos,
uniendo los núcleos en velos cuánticos,
formando capas de multiversos.
Las células operan en alquimia líquida,
las partículas cuánticas solidas
y gaseosas ondulan la savia nuclear.
la energía bioeléctrica es fluido líquido,
la chispa no es fuego, es savia lumínica,
iones bioeléctricos, tejiendo quarks.
Las luciérnagas encienden por bioeléctrica,
la vida nació en la descarga eléctrica,
en el corazón del caldo cuántico,
aquella descarga es Dios dando vida.
Es Dios la luz incandescente del relámpago.
La fuente de la vida
canto líquido de las almaterias
reverberando luminostalgia
en el xilema, en las venas,
en los conductos sistémicos.
El río Cósmico es Dios,
el Manantial Cuántico es Dios,
el elíxir alquímico es Dios,
la savia lumínica es Dios.
Los velos multidimensionales
esculpen y delinean los cuerpos,
las capas cósmicas, lienzo de Dios,
los planos multidimensiónales.
El espacio de abundante materia y agua
propicia multiplicación de las luciérnagas,
cada plano es interdependiente de otros,
el tejido de muestra desde el cuerpo humano.
La abundancia energética transcribe
almaterias-cubos fuertes en el embrión
que se imprimen en el éter, estrellas
ondulan el velo vibratorio cuántico.
La felicidad es el índice alto de energía
alquímica condensada en el latido,
eco de la sonrisa radiante de las estrellas
reflejado en las luciérnagas estelares.
Las estrellas operan en núcleos líquidos
diluyendo el quantum y transformándolo
en materia de la voluntad divina,
cuerpo con núcleo radiante-líquido es ser vivo.
Semillas, fetos, huevos,… cápsulas estelares
vivas, frutos del enlace bioeléctrico,
transcripción cuántica de los velos
que perpetúa la explosión existencial.
La vida surgió en la codificación nuclear,
la chispa divina programó en el quantum
la creación sagrada de las especies,
cubos delineados en alquimia divina.
—Christian Aycho Carbajal



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