La Sustancia Cuántica
Rocíos de pristales
cargados de luminostálgicos
y luminalquímicos fotogramas
fluyen en las venas de las especies
la dulce luz en la lengua del éter,
del Arka existencial.
¡Duele!, duele en cada latido,
en el corpus neural almaterial
la desconexión catastrófica
del flujo cósmico
que nos mantiene vivos.
En todas las sociedades
la razón de los viajes
no es el destino,
tampoco el camino,
sino los frutos
que yacen en el andar,
que aportan los latidos.
Aquellas sonrisas compartidas,
aquellos prójimos
fractales ondulares
cada alimento compartido,
cada néctar alquímico
en el torrente alquímico
del entrelazo nuclear
del latido del cosmos.
En la supervivencia
de los críos de cada especie,
la diferencia las hacen
aquellos que decidieron latir
luchando por el compuesto
por la sustancia alquímica
impulsados por una fuerza,
Por el amor de los padres,
que brinda los latidos
al linaje de su especie,
bordando el velo cuántico
de multiversos sociales.
El amor, expresión tangible
tejida en la magia ondular
del objeto de la felicidad,
es alimento y aliento,
el objeto que cubre el vacío fractal
del rompecabezas cuántico.
La lucha forjó
el instinto de supervivencia
de las especies,
por la alimentación alquímica,
nutritiva y suficiente
moldeando los cuerpos
y la expresión corporal.
Somos el canto alquímico
de nuestros alimentos,
la energía brotando
de nuestro Quantum.
Cual canto de la semilla
cual canto de la transcripción
bioeléctrica de la almateria
bordada por la abeja cósmica
en nuevos corazones y pupilas.
El alimento es la razón existencial,
que define la esperanza de vida
define la transcripción cuántica,
de la genética de las especies.
Si las especies sufren torsiones
y deficiencias en sus rompecabezas
de sus núcleos celulares,
la transferencia copiará cada falla
en el código genocuántico
de la nueva estrella.
El alimento, batería estelar,
compuesto alquímico
elíxir de la vida,
la recomposición cuántica
del rompecabezas del ser.
La savia lumínica,
fluido del río cósmico
brota del árbol,
las semillas, los frutos,
las verduras, la carne...
La sangre humana,
compuesto cuántico,
savia lumínico alquímica,
expresión líquida del éter,
bioeléctrica ondular de los latidos
giro escalar de la existencia cósmica.
Son los fluidos de las especies,
río cósmico de la vida,
río de luciérnagas cuánticas,
latido multidimensional,
Somos tejido complejo
fractado en los átomos vivos
ondulados por la energía,
por el canto de las estrellas
por el jadeo de las galaxias
el susurro ondular del spin
moviendo el eje de los quarks.
Somos el multiverso cuántico
tejiendo el tiempo
en condiciones adversas
la impresora cósmica
que modela y delinea
colores, aromas, texturas,
sabores y sinfonía cuántica...
árbol y fruto del almíbar,
melodía ondular en expansión.
El contexto y las fuerzas
cocrean y cultivan
de las membranas lozanas,
de los velos ondulados
de las pieles más bellas,
de los jazmines estelares.
En las guerras del mundo
yacen armas sombrías
igual o inmensamente letal
que pólvora o bomba atómica.
Inflación, agujero negro de tarjeta
desempleo, vacío sombrío de hambre,
crisis políticas, desgaste cuántico,
contraalimentación, torsión cuántica
deudas monetarias, cruz esclavizante...
El hambre, fulminante atómico
arma extremadamente letal
de fatales consecuencias,
arma destructora del intrauniverso,
colapsando el Quantum.
La raíz de las enfermedades,
hongos, virus, larvas y sombras
penetra sólo en cuerpos frágiles
en almaterias incompuestas.
Escases, sequías, expropiación,
control de tierras, explotación,
los abusos laborales, esclavitud,
para la extracción de la plusvalía.
Donde las grandes mayorías
de los pueblos, versan su historia
tejiendo en sus gobiernos
la esperanza que forje
el latido social,
No somos ajenos al cosmos
somos el entretejido cuántico humano
interconectado a multidimensiones
al multiverso escalar de seres,
que tejen el latido cósmico.
Protegiendo cada almateria,
de la familia, de la nación
sin desnutrición,
ni anemia, ni ayuno,
sin contraalimentos,
sin sustancias tóxicas.
Nunca hemos estado solos,
somos un multiverso contenido
en otros mundos dimensionales,
somos el caleidoscopio cuántico,
la sonrisa de los Quarks
tejido con lenguaje bioeléctrico,
Somos el ADN proyectado
por la Bioeléctrica Ondular
en piel lozana del Quantum,
somos barro cuántico estelar,
suspenso, drama y felicidad
en el latido del Cosmos.
Los latidos nacen y renacen,
expandiéndose en el firmamento,
Dios creando continuamente
a través del abrazo del Ayni
el eterno rompecabezas cuántico.
--Christian Aycho Carbajal



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