Vórtex Infernal

















Vivimos en un cosmos

de multidimensiones escalares,

donde la energía pulsar

enciende los espejos nucleares 

de las almaterias galácticas.

 

Cuenta la historia

que dos almaterias,

Helen y Raúl, colisionaron

en el jardín de una galaxia.

 

Encuentro cósmico

cuando ambos orbitaban

alrededor de los ejes 

de sus mascotas.

 

Hace unos días,

aquellas órbitas ya habían

bebido la luz de sus horizontes,

pero en esta ocasión

sus mascotas danzaban

en un magnético momento

de alegría y juego 

unidos en el cosmos.

 

 

Mientras sus canes jugaban,

Helen y Raúl entrelazaban

electrizantes miradas y latidos

con profunda luminostalgia;

luego de un hola sísmico.

 

Ambos, inundados en suspenso,

no sabían cómo quebrar

el muro de la timidez,

orbitaban a sus canes 

y volvían a mirarse espléndidos.

 

Raúl preguntó por su nombre,

ella respondió: mi nombre es Helen,

iniciando una conversación

que los llevó a los confines 

de un amoroso viaje cósmico.

 

Los papás de ambos

aceptaron este fascinante lazo,

Raúl estudia filosofía,

pero su pasión es la literatura;

Angélica estudia astronomía.

 

Trazaron sus mapas a la eternidad,

planeando felices momentos

entre susurros, promesas de familia,

rituales y leyendas épicas de amor.

 

En un vals sinfónico de amor,

urdido en la historia más tierna;

ella había conocido en piel estelar,

el pristal del verdadero amor.

 

Una tarde, en el centro comercial

de la ciudad, se encontró

con su mejor amiga, Angélica.

La miró atónita y le pidió:

amiga, ¿puedo conversar contigo?

 

Angélica llevó a Helen a un lugar

para hablar en privado.

—¿Helen, estás bien? Este chico

es poco agraciado, te presenté

a mis amigos guapos.

¿Qué te sucede?

 

Helen respondió:

—Sí, pero lo amo.

—Hay mejores chicos,

serás el hazmerreír

y la burla de nuestras amigas.

 

Helen, luego de aquella tarde,

entró en fase de colapso.

El consejo de su amiga Angélica

distorsionó los núcleos neurales,

la primera escala del vórtex.

 

Se sentía incómoda

con su enamorado;

le dijo que se sentía mal.

Aquel amor de su corazón

fue desgarrado en vacío,

se despidió fríamente.

 

Raúl no entendía la situación.

Ya habían cumplido cuatro meses.

Al día siguiente, él la llamó

y nunca más supo de ella.

 

La bloqueó en redes sociales,

cambió de número 

y se fue a otra ciudad,

a otra filial de su universidad.

 

Angélica había conocido

nuevos chicos en una fiesta

de un amigo suyo,

en una fiesta sin límites,

pero uno de ellos

le puso éxtasis en su bebida.

 

Ella sentía deseo de tener intimidad;

sus “amigos” habían planeado

lo más atroz y repudiable.

La miraban con deseo.

 

Demonios hambrientos acechando

la caída de la presa

en las fauces del Hades.

Uno de ellos la llevó al ginebáratro ,

enseguida otro y otro, ultrajándola.

 

Al día siguiente, ella despertó

en el baño de aquella mansión,

trasladada para evitar sospechas.

El lugar lucía desolador;

viendo alrededor,

había cuatro chicas dormidas.

 

Entró al baño de mujeres

y, como si no hubiese sucedido nada,

se dio un baño y se retiró del lugar,

rumbo a casa, donde vive sola.

 

Una semana después

empezó a mostrar síntomas

de vómitos y mareos,

pero ella los dejó pasar.

Al tercer mes, al verse

en el espejo, notó

que estaba embarazada.

 

Fue a realizarse un test,

dando positivo,

Ella no recuerda nada

de cómo sucedió eso;

juraría haber tejido

el mejor escudo para sí.

 

Cuando nació el bebé,

copia imperfecta de un acosador,

semilla tejida bajo sombras del vórtex,

ella jamás lo había planeado.

Aun así, tuvo que aceptarlo;

jamás logró hallar al padre.

 

El vórtex demoníaco

no violenta solo almaterias:

violenta algoritmos del deseo,

reprogramando el caos,

hasta que el verdadero amor

parezca un error de código.

 

Al niño le bloqueó el cariño de madre,

creciendo en un ambiente frío.

preguntó por su padre;

ella respondía que su padre

los había abandonado.

 

Un día, Helen se encontró

con ella en el teatro.

Había regresado de otra ciudad

por vacaciones, para visitar

a sus padres.

 

Quedó maravillada al verla

con su amiga y su bebé.

Su amiga trataba de disimular.

—¿Le preguntó por su padre?

 

Ella asintió: lo adopté.

Pero Helen notó similitudes

en sus pestañas,

en la forma de sus ojos.

 

Prefirió callar y recordó

la semejanza con el cabello,

el color de piel, la forma de la nariz 

labios y su semblante con un chico 

que la acosaba en la escuela.

 

Ella prefirió callar

se despidió augurándole

buenos deseos y sin decir 

más nada, Helen se volvió 

fría y arrogante.

 

Raúl pudo superar 

esta silente ruptura.

Al cabo de tres meses, un día,

conoció en el club literario

a una escritora hermosa,

llamada Esperanza.

 

Él no tenía la noción

de estar con ella,

porque la consideraba

bella e inalcanzable.

 

Pero ella se enamoró

de lo que él irradiaba.

Él compartió ideas

y mostró sus obras;

su semblante intelectual

la dejó embelesada.

 

La venta de los libros de Raúl

y Esperanza alcanzó el éxito.

Raúl fue reconocido como

el mejor literato del siglo.

 

La relación de comprensión

y amor dio tres frutos:

tres hermosos hijos,

una familia muy feliz.

 

Un día, en una feria tecnológica,

Raúl paseaba con su familia

y se encontró con Helen,

que aún no tenía hijos.

Su esposo, un hombre

mucho mayor, los saludó

y continuaron su camino.

 

Aquel día, Helen recordó

el consejo de su amiga;

ahí encontró la razón sombría

del vórtex oscuro,

que le quitó la felicidad.

 

Le rompió más el corazón 

verlo tan feliz cargando 

a sus hijos y riendo 

con su bella esposa

cual novela cósmica de ensueño.

 

Helen no vivía feliz.

Tenía bienes que

aquel hombre anciano le daba,

pero vivía en la alcoba 

del vacío existencial,

el vórtex sorbió su esencia.

 

Su amiga Angélica

tarde se enteró de quién

era el padre,

quien jamás quiso

reconocer a su hijo.

 

Sus amigos, que un día

se aprovecharon,

jamás la vieron 

para mujer o esposa.

 

El vórtex utiliza los espectros 

las figuras de la tentación 

torsiona la alquimia hormonal

para destruir a la humanidad.

 

Los espectros demoníacos

que destruyen la razón existencial

se introducen en las mentes nuevas,

neurales vulnerables.

 

Las telenovelas, las series,

los videos de influencia colectiva,

programan en cada vórtex infernal

las sombras de la infelicidad

que distorsiona y rompe la familia

y las relaciones de amor.

 

Vierten magma infernal,

programando los algoritmos

en forma supermasiva

en tu galaxia neural;

luego extienden en su mesa

los productos de limpieza

para libar tu esencia

y fuerza bioeléctrica.

 

Trazan gráficos para encauzar

la preferencia en favor

de una mayoría: la moda

de los espejos nebulares.

 

La publicidad es un juego de cartas

diseñado para el fracaso

rotundo de la víctima:

millones pierden en el bucle

y unos cuantos ganan.

 

A mayor tamaño de red,

mayor pesca de peces,

grandes y pequeños.

todos van cayendo

en las manos del señuelo

del miedo y del bucle

del esclavismo del Hades.

 

Para sacar ventaja deseada,

utilizan cuerpos preestablecidos,

corrompiéndolos para introducir

en sus códices las líneas sorbentes

del agujero de gusano

utilizando a la humanidad

y a la tecnología como medios.

 

Los espectros se introducen

en cada sílaba, en cada palabra,

en cada intención, en cada símbolo,

en cada ícono, en cada imagen.

 

Utilizan música, imágenes

y narrativa engañosa

que torsiona la neuroalquimia

llevándote al abismo del ego.

 

Primero instalan sus softwares

sombríos en cada cristal neural.

imprimiendo con cada onda, 

los íconos de los patrones,

una intención bien estructurada.

 

La tecnología ha tejido algoritmos

para capturar deseos,

sembrando sequía de necesidades

por medio de los vórtices,

de la política, medio ambiente,...

de los bits de las pantallas,

en el rédito de tus caídas.

 

Culminan la instalación

de los patrones de clasificación,

instalando líneas invisibles

del bucle infernal.

 

Generando en su neural

campos de rechazo

a su imagen personal,

deformando sus conceptos.

 

El ego es neblina neural,

trampa de la confusión mental

que fractura la felicidad,

reflejando rostros apagados.

 

Instala dogmas del odio,

de división fracturante:

infidelidad, enemistad,...

perjuicio contra el prójimo,

corrupción y polución.

 

Su objeto es romper naciones,

comunidades, familias,

el amor, a personas de sí mismas,

para sorber su esencia.

 

Haciendo que la vida

se convierta en sacrificio humano,

donde nos sorben el éter,

la energía vital condensada.

 

Si vives en deudas y más deudas,

si trabajas con insomnio,

gélido y dejando de reír

mirando la luna, desalentado.

 

El vórtex influye en tu neural,

torsiona y sorbe tu personalidad

para alejarte del mundo,

de tu entrelazo, de tu velo social,

eclipsando tu cosmovisión,

succionándote al sufrimiento.

 

La humanidad absorbida

por las pantallas

viendo en el reflejo rostros:

de almaterias mustias,

sumergidas en el bucle.

 

Bienvenido al vórtex infernal,

el mundo almaterial real,

donde el dolor de la materia

es el sufrimiento titilante

que apaga la bioeléctrica

hasta libar la última luz neural.

 

Si te hicieron creer

que no vales nada,

que eres prescindible,

que la vida es un infierno.

 

Devorando sueños, deseos,

fuerza de trabajo, recursos,

libando la constante existencial,

dejando desiertos yermos.

 

Corazones rotos y vacíos,

sin luz, sin energía, sin fuerzas;

solo cuerpos desgastados,

cual naves descompuestas,

estrellas apagadas.

 

Pero existen dos caminos

para atravesar el ciclo vital:

el vórtex oscuro y sin salida

del sufrimiento infernal,

llamado túnel del ego,

 

Donde ríes para el Instagram,

las redes del vórtex,

y lloras en el espejo

del baño, mientras el vacío

enfría tu corazón.

 

O el pristal de la luz,

donde vibran las luciérnagas,

en Ayni Cuántico-Cósmico.

Está en todas las familias,

es visible en las especies vivas

y en el calor más humano.

 

En la constante existencial,

purificando pristales de amor

que colisionan en danza eterna

entre los quarks y las galaxias.

 

Las enseñanzas éticas de Jesús

yacen en la ley del código cuántico;

se ciernen bajo el espejo cuántico,

el daño fractado rebota al alma.

 

No eres solo almateria,

eres campo bioeléctrico,

estrella de luz y hadrones,

arquitecto del latido cósmico.

 

La vida es aliento y alimento,

la conciencia, pristales purificados

refractan la luz cósmica latente

y aquella chispa de luz es Dios.


--Christian Aycho Carbajal



 

Glosario de Neologismos

 

Almateria

Fusión de alma y materia como unidad indivisible.

Conciencia encarnada que vibra entre lo físico y lo espiritual.

 

Ayni Cuántico-Cósmico

Principio universal de cooperación entre partículas y seres.

Interacción solidaria que equilibra energía, tiempo y conciencia.

 

Ginebáratro

Lugar o espacio de perdición y ultraje. Fusiona la idea de "gin" con "baratro" 

Nombra de manera única y potente el sitio de la violación de Angélica, elevando un evento concreto a un símbolo del abismo moral.

 

Luminostalgia

Anhelo profundo de la almateria por la luz perdida.

Nostalgia existencial de felicidad, sentido y plenitud.

 

Pristal

Estado prismático-cristalino de la conciencia amorosa.

Estructura cuántica donde la luz se ordena en sentido y verdad.






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