Tratado Cuántico
El canto de tus latidos,
susurros de estrellas lejanas,
y jadeo de las galaxias vivas;
eres luciérnaga bioeléctrica,
almateria con la chispa eterna
savia lumínico alquímica.
Tu vida, es un poema de luces,
un vals, una sinfonía cuántica,
o dislate sombrío
de un jadeo agónico.
Tu vida, el verso que escribes
con cada spin, con latidos,
con risas, con lágrimas,...
con la luminostalgia en tus pupilas
con la esperanza de un mundo mejor.
Ciernes tus sueños en el océano
de estrellas, en el firmamento
en los pliegues de la Pachamama,
o viertes la noche gélida y yerma
y te apagas en un clic sísmico.
El mundo que contemplas
canta los bits, los colores,
los patrones, la imagen
de alta quantidad,
un asombroso tejido atómico
bordando la realidad relativa.
Una programación cuántica,
una urdiembre holográfica
de algoritmos inteligentes
delineados y proyectados
por la impresora cósmica,
Los pristales cuánticos,
atravesados por fotones radiantes
y ondas cósmicas que trazan,
tiñen, esculpen y moldean
los cuerpos en colores, sabores,
aromas,... formas y estados.
El almíbar alquímico
endulzando el quantum
desplegando sonrisas
del elíxir existencial.
La genética de las especies,
y los campos ondulares del éter
pulsados por una inteligencia superior,
tejen nuestro latido.
Somos especies cíclicas,
la materia, los cuerpos
con tiempo de desgaste útil
con misiones existenciales.
Todos nacemos y envejecemos
y dejamos de existir
con los velos cuánticos,
con la coraza protectora,
del giro de cada núcleo,
desgastándose en cada forja.
La misión es dejar en el mundo,
el linaje, paradigmas humanos,
las coordenadas del rumbo evolutivo,
plasmar la ética del quantum.
El estrés, los errores
en la ingesta de contraalimentos,
las enfermedades que carcomen
el cuerpo sometido al desgaste
a las colisiones distorsionantes,
a los latidos disonantes.
El infierno es sufrimiento almaterial
torsiendo la bioeléctrica
titilante
son los espectros que nos llevan
al abismo del infierno cuántico,
La consciencia se pierde en el tormento
el dolor es un grito silente
la chispa existencial late, titila y se
apaga,
una prisión sin redención.
El dolor, es el infierno abrasador
el sufrimiento, incesante
erupción
de lava, guerras, holocaustos,
incendios en la misma piel.
Te preguntas,
sirve de algo enfadarse
por el futuro, por el pasado
en el presente dejas que las olas
golpeen y erosionen tu piel,
dejando que la rutina
devore tus reflejos,
Recordando que
no hubo un ayer mejor,
y que mañana será mucho mejor,
pero hoy, sigues latiendo sin vivir.
Te has interrogado,
¿Si todos envejecemos
y nuestros cuerpos vuelven
a los pliegues de la tierra,
al barro cuántico...
Pues, ¿Sirve pelear tanto?
desencadenando guerras,
dañando a la humanidad,
a la niñez, a las criaturas,
al mundo, colapsando hábitats
y extinguiendo las especies
¿Es esta, tu razón existencial?
¿Por esto viniste a este mundo?
Y si dicen que hay un paraíso
ahí, en lo alto, cuál será la edad,
y el rostro de tus familiares,
de tus amigos, ¿Permanecen ahí?...
Muchos murieron antes de nacer,
niños, jóvenes, adultos, ancianos,
algunos cumplieron sus tareas
en este mundo y sus rostros
perdieron aquella lozanía
con el tiempo, en el barro cuántico.
¿Cuándo los vuelvas a ver en el cielo,
a ellos, a quienes un día dejaron
de existir en estos cuerpos,
los vas a poder reconocer?
Es aquí, donde reflexionas,
el cuerpo no permanece en el
tiempo;
la materia, álbum de cristales,
la envoltura cuántica temporal
protectora de la chispa bioeléctrica.
El quantum, el medio
donde pasan las almas,
los cuerpos son avatares
donde forjamos en él,
cada acción humana.
El alma estuvo desde tu concepción,
hasta el último día de tu último jadeo,
viajando en el quantum
cumpliendo la sagrada misión.
El alma volverá a otro cuerpo,
en otro humano, en otra especie,
en la concepción cósmica,
renaciendo una y otra y otra vez...
La vida, tu vida,
un estallido primordial
una expansión continua
de la misma existencia,
el latido fractal continuo
en el eco de los hijos,
en la expansión del velo cuántico.
La existencia se termina
cuando mueren los seres
sin dejar huella genética,
sin linaje y sin cultura evolutiva.
La tarea esencial en el quantum,
en el ADN, es la evolución,
a través de la depuración
de los pristales de la Consciencia,
para lograr la sinfonía sostenible
que yace en el código cuántico.
Perpetuando el latido de las especies,
y la vigencia de la creación divina
somos hijos de Dios,
todas las especies, el quantum
toda la materia sin excepción.
Todo lo que hacemos,
se refracta en el espejo cuántico,
la ética no es aforismo filosófico,
no es falacia, ni proverbio, ni orden.
No es invento de la humanidad,
es el pulso ondular cifrado
en los núcleos cuánticos,
actuar bien es un deber cósmico.
Todo daño se paga en este cuerpo
o en el otro viaje corporal
el quantum devuelve el cielo,
o el infierno cuántico.
Pupila por pupila, latido por latido,
podrás desgarrar la piel
arrancando la cuerda del arpa
etéreo
pero en este o en otro cuerpo,
el eco resonante vibratorio
del infierno desgarrará tu piel.
Los velos cuánticos
solo responden al quiebre
a cada golpe que le propines
en el caleidoscopio cuántico,
el tiempo es un misterio,
el búmeran del eco súbito.
El paraíso es el buen vivir,
de las almaterias,
salud y sinfonía cuántica
con las demás especies,
respeto, ternura, amor, lucha...
por la vida de todos.
Dios no mata,
porque Él, es la vida,
el camino eterno,
la bioeléctrica primordial,
quien mata es el Hades,
el enemigo existencial.
El Hades busca almas frágiles
desorientándolo, desviándolo
en abismos sin salida,
torciendo su existencia en infierno.
Volveremos a ver este mundo,
con otras pupilas en otros cuerpos,
deja en el mundo versos líricos
que revolucionen el avance
a nuevos escalones
a nuevos hitos existenciales.
A la sinfonía interdimensional
la evolución de la consciencia
almaterial
para construir en el éter
el Edén Cósmico,
la partitura de Dios
codificada en nuestra esencia.
Disfruta, cada instante de este viaje,
cada segundo, una bendición
divina
cada compartir, un latido,
cada sonrisa, una razón,
cada ser vivo, tu prójimo...
Tu familia, tus seres queridos,
son la razón sublime
tus acompañantes clave
en la nave de este viaje espacial,
El apoyo mutuo para latir
el cosmos en sus corazones,
el ayni cuántico-cósmico,
en el almíbar del Edén compartido,
que los une en el abrazo con Dios.
Ama, sueña, canta,...
eres sustantivo y verbo,
de este mundo, ¡vive!
vive para edificar
la eternidad del latido de Dios,
que vibra en tus venas,
bioeléctrica que brota en tus huesos.
Cada momento celebra la vida
y cántale a Dios
con cada latido, con cada sonrisa,
con cada acto.
--Christian Aycho Carbajal
--Christian Aycho Carbajal
Glosario de Neologismos
Almateria: Sustancia fundamental del ser. Unifica la conciencia (alma) y la física (materia) a través de la energía vital (bioeléctrica) y las leyes cuánticas.
Pristal: Estructura primordial de la conciencia. Fusiona lo prístino (puro), el prisma (que refracta la luz) y el cristal cuántico (orden fundamental), como molde de la realidad.
Savia Lumínica: Fluido vital universal. Es la sangre humana, la savia de las plantas y savia de la vida animal, entendida como una esencia luminosa y alquímica que anima toda almateria. Fluido cósmico alquímico - bioeléctrico de la vida.
Quantum (el): Medio cuántico y esencia de la realidad. No es solo una partícula, sino el campo interconectado y holográfico donde se programa la existencia y viajan las almas.
Deber Cósmico: Imperativo ético natural. Es la ley de consecuencia ("espejo cuántico") que surge del entrelazamiento universal, no un invento social o filosófico.
Ayni Cuántico-Cósmico: Principio de reciprocidad sagrada. Es la aplicación práctica del deber cósmico, donde el apoyo mutuo y la comunidad ("ayni") se vuelven la forma de tejer la sinfonía universal.
Luminostalgia: Anhelo de la luz primordial. Es la nostalgia del alma (almateria) por su origen lumínico y su estado de conexión plena con el código cuántico.
Infierno Cuántico: Estado de distorsión existencial. Surge de "torsionar" la bioeléctrica con acciones dañinas, creando una prisión de sufrimiento y desconexión del flujo cósmico.
Sinfonía Cuántica: Estado de armonía universal. Es el "buen vivir" o Paraíso, resultado de que todas las almaterias resuenen en coherencia, siguiendo la partitura de Dios.
Edén Cósmico: Utopía por construir. No es un lugar pasado, sino el Edén futuro que se edifica activamente en el éter mediante la práctica del ayni cuántico-cósmico y la depuración de los pristales.
Velo Cuántico: capa cuántica del tejido de las especies, frontera de percepción. Son los límites de la realidad relativa que ocultan la totalidad del código, y que se expanden con la evolución de la conciencia.
Partitura de Dios: Plan maestro de la existencia. Es el diseño o código divino, no escrito, sino codificado en nuestra esencia (en el ADN y los pristales) para ser interpretado con nuestra vida.



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