El Caleidoscopio Cuántico
La flor de la cantuta,
es la expresión cuántica
del cosmos, condensada
en un punto del tiempo-luz.
La vida es la composición
de los fractales,
los ladrillos de quarks,
de electrones y ondas.
La sinfonía cuántica
anuda el viaje del tiempo
en cada spin,...
en cada rotación.
El desgaste es el giro distorsionado
a causa de errores en la absorción,
filtración y metabolismo energético.
El perjuicio de los contextos sombríos
del vacío gélido y de la gravedad
se fractan en todas las escalas
dañando cada giro nuclear
de la trama del caleidoscopio
de cada luciérnaga estelar.
Un error desencadena
otros errores del más alto giro.
Las figuras flotantes
son rebotes del golpe ondular
los errores refractados
el desgaste de los núcleos
tras la rendija.
Los errores se multicopian.
en la transcripción cuántica
del mismo ADN y del quantum.
La óptica neural,
es nivel de luz filtrada
por capas de quarks
con densidad variable,
generando conceptos
por asimilación
del flujo cósmico.
La verdad es un concepto
que deriva de la transferencia
o refracción del flujo de luz
en la razón del fractal neural.
No todos tienen el mismo
concepto de un sujeto u objeto,
la experiencia y la percepción
crean campos conceptuales
bajo velos cuánticos
sean translúcidos
o empañados.
Un patrón radiante influye en otros,
el cuerpo es un todo armado
por los engranajes cuánticos
las fallas de distintos puntos
es la causa del sufrimiento.
La refracción de la luz de un cuerpo
a otro cuerpo es la misma razón
del instinto existencial.
La inteligencia, interacción energética
de cada núcleo de la trama multiversal
de la vida.
Las fallas fractadas agujereadas
en el contenido cósmico
en la interacción del contexto ,
son colisiones nucleares,
crisis, pandemias, guerras,
genocidios, ecocidios, sequías,...
desencadenando extinción y éxodos.
La migración es un síntoma
de despojo y succión energética,
las especies se dispersan
en busca de esperanza de vida
que fue expoliada.
La contaminación
fractales infernales,
aniquilando la chispa divina,
extinción de especies
en todas las escalas,
La extinción un árbol
es la ruptura del pristal originario
el envenenamiento de los mares
es sequía de manantiales
es extinción de especies
es el ecosistema apagándose.
Un fenómeno, una tragedia
no es natural, es el síntoma
matemático de la distorsión
de las cuerdas armónicas,
que el hombre descompone.
Las glaciaciones,
los distorsiones del clima,
es la misma gravedad
del error humano
multiplicando sus ecos
de impacto en el fractal
del caos total.
Cada holocausto e invasiones
de la humanidad
de América del sur,
América del norte,
África,...desde tiempos remotos
es succión del aliento energético
de cada pueblo cósmico.
Adán y Eva no fueron
echados del paraíso,
los desterraron expropiando
sus tierras persiguiendo culturas
distorsionando la misma historia,
quebrando el pulso de la Pachamama,
y de multiverso interdimensional.
El Mesías, Dios mismo,
vino a sentir el horror
del error humano,
en cada patrón posicionado
sobre el horror de sangre
cabezas y esqueletos humanos.
Los poderes fácticos
lentes superpuestos con
esclavitud, odio, destrucción,
un pueblo polarizado
por narrativa nebular
y un imperio golpeando
con el martillo cada clavo,
en la mano creadora
del mismo universo.
La retorcida y atroz
autoaniquilación existencial
movidos por espectros fatales
del Hades, en los espejos del éter,
el pecado es autoaniquilación.
Dios es hoy consciencia humana
despertando del caos
cada espejo de tu Intramultiverso.
En política: la narrativa retórica
grabada en los fractales neurales
como imágenes de consenso
razón de resiliencia necesaria falsa
Crea campos neurales
de masas colectivas
que confluyen en el flujo del error
hacia la misma crisis.
El uso de patrones o máscaras falsas
para orquestar la sincronía emocional
moldeando la respuesta de cada órbita
conduce al flujo intencional del caos.
Un holocausto no es solo una falla
es la torsión escalar
la aniquilación de núcleos
de cada velo dimensional
alterando la trama del multiverso
al colapso a magnitudes galácticas.
La humanidad debe reconquistar
la armonía cósmica,
la sinfonía cuántica
para restablecer el jardín estelar.
Y eso se logra con la consciencia
y con la purga de los errores
de las sombras neurales
odios, guerras, destrucción,
genocidios, corrupción
y todo verbo que aniquile
los núcleos de nuestra existencia.
El jardín estelar no es solo
la escala visible externa a los núcleos
es todo el tejido del mismo
multiverso cuántico interdimensional.
Cada uno somos
un caleidoscopio cuántico
en qubits matemáticos
delineando el cosmos,
somos el mismo universo
en pequeña escala
soñando en nuestras neurales
el viaje de la luz, chispa divina
en nuestras pieles cuánticas.
Somos el corazón cósmico de Dios
latiendo con su luz
cada destello radiante
en continua expansión.
El éxodo es el giro cuántico
de cada órbita hacia la luz
de la esperanza,
renaciendo y reconstruyendo
el Edén Cósmico,
la sinfonía cuántica
el entrelazo del abrazo
humano - multiverso.
En medio del colapso
el harawi del inca
despertará en la humanidad
el ayni estelar
el amor fraternal
donde nos amemos
los unos a los otros
en cada latido de Dios.
Y en la savia lumínica
donde vibra la chispa divina,
yacen los pristales cuánticos,
somos polen, semilla y linaje
de las flores y frutos.
Somos el mismo cosmos
reflejándose en la fuente eterna
del caleidoscopio cuántico.
--Christian Aycho Carbajal



Comentarios
Publicar un comentario