Ética Cuántica
La ciencia, más allá
de ser solución y orden del caos,
es la sinfonía de la evolución humana.
El saber, más allá del fractal,
es belleza sublime del cosmos,
es ética y armonía cuántica.
La tecnología, el conocimiento
es eje de los procesos tangibles
y cuánticos reproduciendo
soluciones tangibles.
La cultura, cúmulo de conocimiento
de las sociedades que les permiten
satisfacer las necesidades
de la humanidad y de las especies.
Pueden las culturas ampliar sus saberes,
adoptando nuevas técnicas y tecnologías
para aliviar problemas históricos.
Pueden los pueblos sedientos
adoptar las tecnologías hídricas
para bordar manantiales eternos de agua
para sus cultivos cuánticos y cósmicos.
La sabiduría es evolución,
adaptación, flexibilidad,
celeridad, exactitud,...
la comunicación y la conducción
del alimento y del aliento.
La globalización es inevitable,
un medio, el conducto, el túnel
de doble fin:
o nos conduce al colapso
o nos conduce al buen vivir.
Como médium,
puente que une al mundo,
sistema de intercambio cuántico
que refracta el vórtice infernal
o armonía de quienes están despertando.
La globalización,
campo fractal de la información,
que almacena y canaliza
el flujo de datos que satisface
deseos y necesidades humanas.
El problema del fractal
de la globalización
es el desborde
del control del mercado,
que degenera y pervierte
a la humanidad;
Algoritmos de bucles
de supermasivos dantescos
envuelven a incautos
con publicidad, engaño,
perversión y sufrimiento.
El problema es caer rendidos
a cualquier información tentativa
y formarlo parte del eco
de tus entrañas, de tus latidos.
Investigar, comparar, analizar
las esquinas de la manzana
antes de libar su néctar.
Para tener certeza de que nutre,
de que no daña el latido cuántico,
de que sirve y no engaña,
indaga el océano de mentiras
y colige la proposición súbita
para tu compra y provecho.
La decisión pasa por un proceso
de búsqueda, no solo de fortalezas,
amenazas, oportunidades y debilidades,
sino de los efectos colaterales
y de la repercusión en las cuerdas
del espejo cuántico del multiverso.
Una bolsa de plástico en el río
desencadena el quiebre
del fractal cuántico,
mal ejemplo para otros ojos,
asfixia, polución tóxica
para el pulmón del cosmos.
Recordemos que en el mundo
no solo vivimos seres humanos,
flora o fauna;
existen mundos alternos,
multiversos enteros
de los cuales dependen
nuestros latidos.
El rumbo a la evolución
no es huir, ni quedarse,
es tomar la información
con inteligencia cuántica.
La conciencia, pristal y espejo cuántico:
desempañar de los cristales
las sombras y el lodo oscuro,
es una necesidad, una ley cósmica.
Las culturas atesoran su esencia,
sus conocimientos,
pero si a esto se le incorpora
el conocimiento plus,
brota la semilla de la evolución.
Las culturas se hacen fuertes
cuando absorben sabiduría,
que les permiten disfrutar
el elixir alquímico
en un modo mejor.
La incorporación de tecnologías
y sapiencia no disuelve
la esencia cultural;
los pueblos tienen que fortalecer
su cosmovisión y sus lazos humanos.
Una cultura, cosecha y vendimia
compartida por las sociedades,
mejora sustancial de los usos,
costumbres, valores, políticas,…
La cultura fuerte
es aquella que refracta
la armonía cuántica,
la sincronía del entrelazo,
el amor y la ética cuántica,
las leyes cósmicas del quantum.
Pero atención: una niebla
cubre la raíz cuántica
de los dogmas, ideologías,…
y del egoísmo; son patrones
que se superponen a la luz.
Eclipsa la Sinfonía Cuántica,
bloqueando la luz de la virtud
y la búsqueda de razón existencial.
Refractan otra realidad
disruptiva, desviando a los seres
a una convivencia
que niega la consciencia.
Niega el juicio para encontrar
la verdad, la razón, la constante,
y la existencia de Dios mismo.
El colapso mundial
del segundo oscurantismo,
de la tiniebla de la razón,
de la perversión humana,
llegó a su nuevo fin.
Un nuevo e ineludible alba
de los pristales translúcidos
de la conciencia existencial
¡Al fin ha despertado!
tras un largo sueño.
—Christian Aycho Carbajal
Dedicado a la nueva humanidad consciente
que ama y sana su universo.



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