Tratado Almaterial
Cada almateria
quantum y energía
holograma cuántico
de cristales entrelazados.
La fuerza del gluón energético
que abraza los ladrillos de quarks,
tejiendo pilares y velos
para cada ser estelar
en multiversos entramados
recibiendo la energía etérea.
Cada ser tiene alma,
el Dios de las especies
no es un humano,
es la energía que abraza
el fluido luminoalquímico
del latido existencial.
Somos campos bioeléctricos
cuya chispa es el alma
el viajero eterno del cosmos
cuya nave es el quantum,
El conducto o túnel cuántico
donde se desarrolla la materia
en ciclos de luz en los cuerpos,
en caminos de interacción almaterial.
En este proceso las almaterias
o se pervierten, o se curan,
Los vortex del Hades
devoran sus campos energéticos
sorben su fuerza bioeléctrica
hasta dejarla sin luz, apagada.
Aquella luz en el pristal translúcido
es la consciencia reflectal,
la visión clara del universo,
es la luz atravesando cada pristal
del caleidoscopio corporal.
Los vortex o supermasivos
son nieblas demoníacas
que opacan la razón, el corazón,
ausencia de partículas y ondas de luz.
La perversión extrema
son fuerzas espectrales sombrías
los controlan y secuestran
a las almaterias al peor abismo.
Los llevan a cometer
crímenes: contra su prójimo,
contra los latidos del universo,
estos viles actos trasmutan
a las almaterias en demonios.
Pero el arrepentimiento
es salvación y puente
a luz y purga de los pecados
a un proceso de sanación
que atraviesa ciclos de vida,
no es una sola sino en varias vidas.
El quantum como espejo
de onda y partículas,
pincela con luz alquímica
la historia que escribimos
con cada latido y luminostalgia.
Despejando el cielo
de nuestra consciencia
destilando en lágrimas al dolor,
descifrando el amor de Dios
en cada verbo de bondad.
Los cristales cuánticos,
álbum que almacena eternamente
la felicidad o el desgarro
más doloroso de cada alma.
La memoria y bitácora
del viajero cuántico-cósmico,
las almas del firmamento.
Las almas buenas
reencarnan en otros cuerpos,
por el buen accionar,
en cada nota de la sinfonía cuántica
hilo conductor a mejor vida.
Los pecados errores,
desgarros de las cuerdas melódicas
astillan cuerpos
en sufrimiento infernal
en la magnitud de sus culpas.
El dolor fractado
en otras almaterias,
es golpe en la sinfonía
del tiempo y del espacio
un golpe en el espejo cuántico
es iónico autogolpe.
Los crímenes extremos
que derivan en colapso
y aniquilación de los núcleos
vivos del mundo
devienen en entes apartados
del plano almaterial.
Desviándose del viaje
de las almaterias,
ya no vuelven a reencarnar,
transmutando en demonios.
Aquellos esperpentos malignos
que en venganza buscan infectar
a las almaterias frágiles
para sorberle sus almas.
Es una lucha continua
contra la creación divina
contra el universo entero,
porque el universo es Dios mismo.
Contra la fauna, flora, humanidad,
criaturas, neutrinos, quarks,
átomos, células,...
planetas, estrellas, galaxias,....
Aquel universo latente
donde palpitan los corazones
de las especies cósmicas
en perfecta sincronía,
la sinfonía cuántica, es Dios,
En cada quark
en cada pristal
palpita la luminostalgia
de un nombre:
la esperanza viva
en nuestro código fuente
llamado Dios.
--Christian Aycho Carbajal



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