Holocausto del Silencio
Los vientos del este
y los vientos del oeste
cantan estruendosos
himnos de guerra
bajo sollozos y cenizas.
Con dulces susurros
cantan a los cielos
rebotando ecos gloriosos
y doctrinarios.
Mientras besan
bajo la mesa el oro ajeno,
que ensanchan sus egos
su insaciable gula
y su irónica ambición.
Urden en ambición
su supremacía esquizofrénica
desprendiendo
en la ojiva de misiles
y en el plomo de las balas
el latido humano
que estalla en las sombras.
En las hélices
de los drones
las almas bailan
como banderas de humo.
Mientras en el estallido
de una emboscada
se cierran los párpados
de la humanidad,
sin luz, sin esperanza...
Mientras:
en el umbral de las ruinas,
en el polvo de las guerras,
yacen los inocentes cuerpos,
junto a temblorosas almas,
que titilan de espanto,
sumidas en el horror despiadado.
Mientras los vórtex
psicopáticos diseminan
el sombrío embauco viral
de la lírica del César
en las mentes frágiles,
Sembrando la noche
del eclipse Infernal
en el pensamiento humano.
Los emperadores
se lavan las manos
en el río de sangre inocente,
mientras a sus espaldas
la humanidad se desangra
en el holocausto del silencio.
Mientras beben,
llenan sus cuentas
con billetes del sudor ajeno,
se alimentan del sufrimiento
que esclaviza a la humanidad.
Cuál es el sentido,
la razón de admitir
al verdugo ruin
como mártir o héroe
de la paz mundial.
Qué sentido tiene
aceptar el sufrimiento humano
la muerte de inocentes,
como castigo por no profesar
el réquiem de un aquelarre.
Qué sentido tiene
aceptar la falta de ética y valores,
con ovación y elogios
premiando así la extinción
de la humanidad,
de los seres vivos.
Con ceremonias
y estadísticas galácticas
celebran índices de bonanza económica
que no se reflejan
en la piel social,
ni ambiental.
Sumisos, ralentizados e
hipnotizados en el circo
macabro del algoritmo,
sorben inconsciencia
de contenidos huecos,
mientras un río subterráneo
alimenta exponencial saqueo.
Envueltos en supermasivo
bailando y brincando
pisando los cadáveres,
brindando la extinción
de la humanidad y
de los seres vivos.
Mientras instalan desiertos
en lagunas y fontanas
libando las agallas de los peces,
con sus bocas insaciables
e infernales.
Qué sentido tiene
hablar de democracia,
y desarrollo
si los humanos sobreviven
en trabajos precarios
sin dignidad ni salud,
para comer.
Qué sentido tiene
aportar bioeléctrica
sudor, lágrimas
al desangro a los productos
a los tributos y aportes,
si la humanidad inventa
fuentes de dinero sin encontrar
el eco en sus gobiernos.
Dejaron de creer
en las caretas políticas
que se visten de payasos
para llevarse los votos
a las urnas del abismo
de la corrupción,
empujando a la crisis
a la humanidad...
Qué sentido tiene
creer en quienes tranzan
con almas humanas
cual si fueran medios
para sus fines de abrazar
el cetro sin vergüenza.
Qué está pasando
con la humanidad
a donde vamos todos,
si los caminos
que nos muestran
estos espectros
conducen al mismo
desfiladero del infierno.
En qué estamos fallando,
es hora de sentarnos
apoyar nuestra mejilla
y reflexionar
en la noche estelar.
Cuál es nuestra misión,
nuestro camino,
o pensamos morir
con las pupilas absortas.
Viendo el infierno
devorando al hijo
memoria de la humanidad,
apagando el árbol existencial,
de nuestro hogar.
O es difícil libar consciencia
y embriagarnos de la verdad
empapándonos de reflexión
y sonreír bajo un nuevo
tercer camino.
Aquella senda en favor
de nuestra especie humana
de las especies del multiverso.
¡Recuperemos!
nuestra esencia humana,
nuestra sinfonía cósmica
nuestro verdadero rol,
como humanos que somos ...
No muramos en el silencio
levantemos nuestra voz
desbaratando las armas
que aniquilan almaterias,
Cuando el cielo opaque
la visión de los últimos ojos
atravesados por la hoz
de la muerte y el mundo colapse,
ojalá no sea demasiado tarde.
Construyamos los templos
de la sapiencia existencial,
que enciendan la conciencia,
que apague el hambre
con la savia lumínica.
Aún podemos salvar
el desgarrador grito humano
bajo los colmillos demoníacos
del infernal holocausto encubierto
Plasmemos nuestra historia
con la luz de nuestra conciencia
delineando un mundo de paz
con el pincel de nuestra esencia
más humana, más ética.
-- Christian Aycho Carbajal
Dedicado a la humanidad
Derechos Reservados ®



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