El Cosmos Neural
Son espejos neurales
del arpa
cuántico
que flejan y
reflejan
la energía
etérea.
Y estallan
como supernovas
los reflejos
de las heridas
de los sufrimientos
de las alegrías
de los
placeres...
Decodifica los
tejidos
los mensajes
del universo
y los mensajes
atómicos
de tu cuerpo...
Tu central
neural
es alquimia
cuántica
de la energía
divina
procesa en cada
galaxia
de tu universo
corpóreo
los golpes
sensoriales
y el control
de tu órbita
estelar.
La explosión
emocional
surge a partir
de las
colisiones:
de los quarks,
de las ondas,
de los rayos
en el plasma,
en tus
membranas,
en tus poros,
en tus
órbitas...
Las grietas y
los recuerdos
que marcan las
ruedas
en la piel,
en el alma...
Graban y
generan respuestas
de explosiones
emocionales
en el flujo de
la explosión
del quásar
neural...
Los
colisionadores
impactan y se
disuelven
en tus campos
sensoriales
generando el
sabor,
los aromas, las
ondas...
Las formas de
la materia
encendida por
los fotones
que las pupilas
absorben
y la reflejan
en tu mente...
Tus neuronas
son
héroes
galácticos
están detrás
de tus pupilas
orbitales
en la central
neural
del control
cósmico
de tu nave
nodriza...
Ellas tejen tus
cielos
con tus
neuroglias y astrocitos,
los barrenderos
estelares
de tu río
neural de mielina.
Encauzan los
viajes
de la savia
muestra
de tu materia
digerida
vigente o
deficiente
con mensajes y
respuestas
a la velocidad
del rayo...
Tu médula
espinal
la gran raíz de
la nuez
que controla el
cuerpo,
es el núcleo de
control
de tu galaxia
neural,
de tu
inteligencia cuántica.
Tus nervios son
tejidos de axones
que están en la
médula espinal,
conectan tu
mundo atómico
con el plasma
muscular
y los órganos
cósmicos.
Los somas son
tus núcleos neurales,
procesan la
información
en los planetas
linfáticos.
La flora
cuántica intestinal
posee un centro
neural,
su función es
controlar la absorción
de tus baterías
nucleares,
para alquimizar
serotonina...
Custodia y
copia
el reflejo
esencial del ADN,
atesora el
código genético
que Dios
configuró
para perpetuar
la vida...
Las dendritas
son las ramas
que unen los
botones
con sus
hermanas neuronas,
músculos y
glándulas...
Los axones son
puentes
de luz
mielinada,
llevan ríos
bioeléctricos
de la savia
alquímica
que impacta en
el cuerpo.
Tu cuerpo
siente
el temblor y
los reflejos
de aquello que
colisione
en tu materia
corpórea.
Creas y sueñas
el concepto
de la materia
necesaria,
ten cuidado con
aquello
que masticas e
ingieres...
Tus células
responderán
a aquello que
comas o no,
emitiendo o
recibiendo
las señales de
alerta...
Los sueños son
objeto
de las
partículas
que ya están o
no están
en tu
rompecabezas cósmico.
Los átomos de
tu universo
son estrellas
engranajes
que mueven las
hélices
son los rotores
de tu universo.
Las células de
tu cuerpo
envían las
señales de alerta
a tu central
neural,
sobre el
hambre, el deseo...
La mente humana
no inventa
unicornios
ni cuentos de
Hadas
sin que este
haya flejado
ha aprendido
del exo-universo.
Todo lo que
manifieste
es la
transcripción
de su
holocausto cuántico
o de su Edén
Intracósmico...
Los mensajes
cuánticos
del interior de
tu constelación
de tu barro
intracósmico.
Las neuronas
producen savias
de lenguaje
alquímico
para comunicar
complejos
mensajes
a la velocidad
de la luz...
La Dopamina,
tu savia del
placer,
del alimento,
del sudor
y de la
excitación.
La Serotonina:
es radiografía
espejo
de las materias
o vacíos de
ánimo,
sueño, apetito,
dolor...
La GABA:
tormenta
glutamatínica,
refleja
tu ansiedad y
armonía.
Noradrenalina:
respuesta al
estrés,
atención,
memoria y aliento.
Acetilcolina:
alquimiza
memoria, aprendizaje
y contracción
muscular.
Glutamato:
savia
de la
excitación,
la memoria
y el
aprendizaje...
Tus núcleos
neurales
requieren
baterías esenciales
para sus
funciones...
Aliméntate de
las supernovas
del mundo
eclosionante,
de los seres
lacustres grasos,
de los frutos y
las semillas
del Edén
Cósmico.
De las verduras
de la Galaxia Verde,
de la savia
lechera de la Vía Láctea,
de los frutos
acorazados y rudos...
Pero "¡ten
cuidado!...
con la materia,
que finge de
alimento".
Calcinan la
mielina,
queman axones
apagan tus
núcleos neurales.
Haciendo que
pierdas
tus recuerdos,
tu memoria,
desconectan tu
alma
de tu materia
cuántica...
Los ríos ácidos
de fuego
infernal
las grasas
polisaturadas.
Los
cuasi-alimentos
son martillos
estrangulan la
mente...
Las sodas son
lavas
rojas
volcánicas
de carbono
azucarado.
El sodio en
exceso
enemigo
silencioso,
acecha tu alma
en cada bocado.
El alcohol
veneno lento
que destruye
tus sueños,
es nebulosa
silenciosa
que opaca
tu holograma
cuántico
tu conciencia
de luz y
tu alma.
Las drogas
generan
cortes de los
circuitos
un relajo
momentáneo
un camino sin
retorno
al agujero de
gusano
que quema los
núcleos
aniquila tus
neuronas
Destruye tus
planetas
tus órganos,
gangrena,
pudre y muerde
fuerte
tu materia y tu
alma
desgarrando la
sangre
de tu holograma
humano.
Aquel lento
sufrimiento
el oscuro vacío
que crea su
rito de miedo
el infierno
dantesco...
Ten cuidado,
no te dejes
llevar
por la
tentación
del supermasivo
sus
contraalimentos
son portales al
infierno.
Lugar donde
penan
la materia y el
alma
cuando las
fauces
penetran sus
sables.
Duelen más en
vida
duelen en tus
órganos
duelen en tus
membranas
duele en la
piel del alma...
Apagan tus
núcleos
lenta y
súbitamente
hasta quebrarte
hasta apagar tu
última
chispa
existencial...
—Christian Aycho Carbajal



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