Sal en Alba
Las olas
del océano
de tu sal ardiente
borran las huellas.
Cada ola es
cada golpe
que lava el alma
lava las llagas
de tu frágil corazón
de vidrio astillado.
No lloras
a la noche que apaga,
lloras sal en hiel
que se va de tus
entrañas para
despejar cristales claros
en el rocío —
Tu nuevo día.
Alégrate
mañana
renaces,
sécate los silencios.
Si tu piel no halla abrigo,
aquí mi piel escrita
en papel
es tu fuego
que calienta tu hielo,
un abrazo de luz
de un oso eterno.
Que derrite tu dolor
en risa de alba
en rayos del sol:
tu nuevo día te llama
a cumplir la luz
de tus sueños.
--Christian Aycho Carbajal



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