Alquimia del Cristal Interestelar
El misterio más hermoso,
el sueño alado de las almas
es la belleza de las abejas cuánticas
en el panal estelar del amor.
Vibra la felicidad en el néctar
de las flores supernovas
en los latidos de las estrellas,
la constelación de sublimes deseos.
Los latidos de los corazones
baten luz, materia y ondas
del lago de cristales de las almas.
donde la luz proyecta
el holograma de la vida.
Cual corazón de cristal
del príncipe enamorado
que late reflejos de sol
que una sirena cósmica
encendió en sus pupilas
la radiante luz del amor.
Los seres del género femenino
las flores y sirenas estelares
fueron codificados con belleza
para atraer entrelazos
y reproducir nuevos latidos
de la fuente eterna.
Lo que criticas en otros cuerpos
es espejo de tu universo interno,
herida no sanada
de tu propia esencia.
Cada palabra sarcástica,
cada juicio astillado,
agrieta tu cristal interior,
empaña en nebulosas
tu núcleo radiante.
El hombre es quien admite,
niega o transforma la materia,
los pulsos, las ondas,...
en su espejo de cristales
que construyen
o colapsan su esencia.
La mejor forma de limpiar
tu manantial existencial
es dejando de sorber las sombras
y alimentando las resonancias
del arpa cuántico con,
calor, ondas y fotones,
de cuerpos puros.
La podredumbre es contagiosa
que no solo se atrae con la cercanía
de un cuerpo corrupto,
sino con las fuerzas de atracción
de la red interdimensional
que atraen nieblas.
La lucha por la vida es campo
de batalla cuántico
entre las sombras y la luz,
en los vórtices estelares
en el interior
de los universos (Tu cuerpo)
dentro del universo estelar.
Atraes la noche, noche serás,
atrae la luz en tus núcleos
serás alegría y la felicidad
de los cuerpos radiantes.
Aquellos vórtices
que preservan la lumbre
en sus colores,
en las membranas
de sus velos puros.
El hombre transforma
el manto de la verde galaxia,
él tiene las respuestas
a sus preguntas
en el velo cuántico
de este espacio.
La materia es transformable
en las manos del hombre,
el hombre conoce la alquimia
de los cuerpos y
el manto de núcleos
que ondulan el rostro
de la materia,
¡Cambia el rumbo de la historia!,
con los cinceles
y modelos preconcebidos
en los sueños,
en el pensamiento,
en la razón.
Los seres vivos
poseen el espejo radiante
que reflejan la belleza externa
y la radiación de su contexto
en sus núcleos.
En la morada radiante y tersa
de espejos puros, reflejan
en sus huéspedes su
esencia refractante.
Construye un mundo
donde todos los núcleos
pulsen vida,
donde todos disfruten
el alimento estelar,
edifica con tu almateria
el Edén Cósmico.
El ser que ama a las almas
es porque entendió
cómo funcionan
los latidos cuánticos
del universo.
Porque en cada cristal
las unidades subatómicas
poseen los núcleos
que mantienen encendida
la luz primordial de Dios.
En el corazón del hombre
que ha descubierto
la alquimia de los cristales
de su existencia,
arde un amor profundo
a Dios, la fuente primordial
del manantial.
El hombre que sintoniza
con el latido del cosmos,
y en su corazón enciende
el amor a Dios.
Porque es Dios
la savia lumínica
del eterno río de la vida.
--Christian Aycho Carbajal

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