Los Portales Cuánticos













Un mundo invisible a los ojos,

solo visible al espejo del alma,

y al microscopio cuántico 

del eminente futuro,

late en las penumbras

del intrauniverso corpóreo.


Ahí, la galaxia de la conciencia:

"seres que reproducen sueños,

proyectando el prisma cuántico

del barro holográfico...


A través de su conciencia

expresa los golpes reflejo

del tormento y del caos—

siembra paz filarmónica...


Descubre con luz y ciencia

las grietas del supermasivo—

sufrimiento cósmico que devora

existencia... siembra sinfonía edénica.


Las partículas divinas

refrandulan en umbrales 

el vortex de aguja parabólica—

espejo gris del cosmos...


En la butaca neural

del teatro galáctico 

el quark —absorto—

observa la colisión

de un fotón en la retina:


Decodifica el alfabeto 

cifrado de la luz...

para alquimizar

los secretos existenciales...


Resuelve misterios,

y la razón de los colapsos

teje con latidos que entonan ondas—

teje la historia íntima de la materia...


Trama la luz colisionada 

de la mujer arquetípica

surgida del barro holográfico

la costilla de Adán,

su fiel compañera...


Su figura yace grabada

en los espejos atómicos

en la memoria neural

de las multidimensiones...


Vibra en cada núcleo celular

del arpa, en el corazón 

late su nombre con suspiros

y lágrimas enternecidas.


Los portales 

son las antenas 

del poder neural;

cuando dejas atrás 

en el olvido los objetos,

empiezan a mostrar 

distorsiones y fallas...


Hasta que llega 

el objeto del deseo:

es la petición cuántica

al vasto multiverso 

de las posibilidades.


El hombre mantiene

latente la materia objeto,

y sostiene vivo al amor 

con sus caricias y pulsos 

de luz que emergen 

de sus núcleos entrelazados.


Es el encendedor vivo

de la materia objeto;

él le provee 

el valor existencial...


Son los portales, 

las dimensiones cuánticas

donde la luz y 

los pulsos de onda...

danzan en el spin.


Infinitas almas 

tocan, bailan 

y deleitan la sinfonía 

eterna del corazón,

a la ovación de las estrellas 

y a la batuta de Dios...


Las compuertas de los cielos,

puertos, pórticos...

son los puntos de acceso 

de la materia, luz, pulsos...


Son los puntos de inyección

del néctar cuántico 

para la alquimia del éter.


Del portal de los ojos asimilan

la colisión de fotones 

de luz y calor,

transfiguran figuras en deseos...


Activan el cuerpo 

para la búsqueda

de baterías energéticas

y para la acción 

que busca más vida...


De la boca ingresan

baterías energéticas, o bien,

las larvas sombrías 

que distorsionan

tu intrauniverso.


Y más allá, 

en el sello galáctico 

del caracol de los oídos,

las colisiones con claves 

de ondas se articulan

en jardines de luz 

o en gritos que destruyen 

la materia.


Los mensajes son ondas 

con intención e intensidad

los átomos se proyectan 

en la sonrisa, la tristeza...

de los humanos...estrellas...

todo está interconectado...


Nuestra galaxia neural 

los transfigura 

en neurotransmisores, 

que alquimizan deseos 

en acciones que llenan 

los vacíos de la materia...


Mientras, los neurosensores 

de la nariz alquimizan 

el flujo en éter rojo

para pulsar vida 

en las células del cuerpo...


Y toda la piel, 

un arpa cuántica, 

percibe la radiación 

de las longitudes de onda,

los ecos que amenazan 

el giro de los núcleos.


Asimismo son conductos 

que liberan los desechos,

la disipación de lo muerto:

estiércol, orina, sudor...


Ten cuidado con los lugares

donde aún persisten las ondas

del desgarro existencial;

erizan la piel...


Se clavan ecos astillados

en los espejos de tus núcleos 

que pulsan sombras letales

la depresión, el sufrimiento

es averno que consume almas...


Protege el portal de los ojos,

Protege el canto que construye 

los huertos del Edén Cósmico,

Protege la piel, arpa inteligente.


Protege tus portales,

ellos solo saben 

de luz y oscuridad.


Tu conciencia cierne 

el bien y el mal...


Vierte en tus portales

la materia que encienda luz

y vida, alimenta tu cuerpo

cuidado con los contraalimentos,

los vicios y la desnutrición...


Mas no dejes ingresar

a las larvas del Hades:

bacterias, virus, hongos,...

polución, guerras...

pobreza, hambruna...

de la muerte;


Es humo y ceniza letal

que apaga 

el spin del núcleo.


¡Custodia!


Y así, el mundo invisible 

a los ojos humanos,

visible a los espejos del alma,

late en tus entrañas:


Un multiverso a habitar

con lumbres y heridas 

y a custodiar—

nuestro frágil hogar.


"¡Protege tus portales...!"


--Christian Aycho Carbajal

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