Resonancias Cuánticas
Es increíble
capturar
cada intención,
aquello que
decides,
son sonancias
en la
fotomateria
del instante
estelar.
Lo estás
pensando,
conoces el
costo,
sabes el
veredicto,
pero elucubra
la
consecuencia.
Hay una voz
en tu interior
dictando cada
acto,
es la
proyección
de tu arcilla
cuántica...
La luz
colisiona
en tus
pensamientos,
pero un sesgo
de sombra
distorsiona su
rumbo
con abismos
mentales.
Colapsa tu
esencia original,
calcina tu
savia lumínica
la trueca por
un deseo
absorbido por
el ego
del negro
supermasivo
que devora
luces.
Te insta a
actuar
sorteando el
perjuicio ajeno,
obteniendo un
beneficio
que el sudor
nunca otorga.
Es un filo
golpe de espada,
sable alevoso
en la espalda
que atraviesa
el vórtice
multidimensional
del continuo
espacio-temporal.
Una y otra vez,
el ego
colisiona,
sigue
golpeando,
golpe a
golpe...
La fuerza
pulsante
del vórtice
multidimensional
retorna ahora
con el eco
de tus propios
impactos...
Y te toca
recibir
cada uno,
porque esa
es la ley del
impacto:
amplificado por
la cantidad
de núcleos
cuánticos
que alteraste
en
latidos
nucleares fractados.
No es karma,
es el portal
cósmico
en velos
estelares,
devolviendo el
filo
de tus actos
ahora
afilado
en el vórtice
dimensional.
No es ego, es
autoflagelo;
no dejes que
las sombras
del vacío
cuántico
corrompan tu
frecuencia
y apaguen tu
luz...
Solo buscan
sumirte
en lento
sufrimiento,
en ciclos de
destrucción
de cada latido
nuclear vivo...
La maldad es
una bomba
de
autodestrucción
en quien busca
dañar
su propia
existencia.
Puede que hoy
tu mirada
ignore el
resultado,
y sonrías luego
del perjuicio.
Pero el espejo
cuántico
de cristales
del diapasón cósmico
guarda memorias
imborrables
que solo
replican tus fracturas...
Si desgarraste
la materia de
un cuerpo,
tu cuerpo ya
posee
ese vacío
material,
esa ausencia...
Romper y
destrozar
un
corazón,
es tomar el
tuyo
en el espejo
dimensional
es tu mano
destrozando
tus propios
latidos...
Quizá lo
juzgues
simple,
pasajero,
pero tu
universo cuántico
no sabe
mentir...
Puedes exhibir
una sonrisa a
las pupilas,
fingir que nada
ocurrió,
pero tu
universo corpóreo
ya ostenta un
holograma
en colapso.
Más allá de la
conciencia
es tu universo
de quarks,
de moléculas,
células...
refleja la
devastación
por el daño que
infligiste
a tu prójimo...
La materia
cuántica
no distingue
color,
raza, dogma,
credo...
Es la súper
memoria
cuántica
que solo
registra
los reflejos
en términos de
luz,
de pulsos
ondulares
o de noche
eterna.
Solo comprende
la luz, la
verdad,
el amor... o la
muerte
y los daños
infligidos
a los núcleos
vivos.
Somos estelas
vivientes,
desde los
neutrinos
hasta las
galaxias;
Nuestras vidas
obedecen
a leyes físicas
divinas,
a los pulsos
ondulares
de una entidad
superior.
El único
enemigo
de esta luz es
la muerte.
Y quienes
infunden
muerte y
sufrimiento.
Son los
antagonistas
de los latidos
cuánticos,
del spin de los
quarks
de este inmenso
multiverso.
Es el opuesto a
Dios
a su sagrada
creación,
a sus núcleos
configurados
en ADN, en
enlaces iónicos,
en atracción
gravitacional...
Entrelazados en
el eterno vals
de todos los
cuerpos estelares.
expresados en
latidos ondulares
de la sinfonía
cuántica.
—Christian Aycho Carbajal



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