Luz Abismal
Sus lágrimas
se deslizan
en sus mejillas
es el dolor vivo
fluyendo el colapso
de su ausencia,
el golpe rojo
que reflejan sus ojos.
Caen sus lágrimas
en la inmensidad
de la gravedad
en los cuerpos
en el abismo perplejo
que hundió
sus esperanzas.
Ya no brillan
sus zapatos,
su rostro
perdió
su frescura,
su luz,
su hogar...
es polvo estelar
su cama,
sus pies
yacen en cenizas.
Sus caminos perdieron
su rumbo
su mirar no tiene enfoque
su mundo solo gira
en el huracán de
su adiós...
No logra asimilar
el falso color
de lo que un día
lucía tan real.
Mis estrellas cuánticas,
las galaxias de mi cuerpo,
los cristales de mi espejo
no entienden de razones.
Solo atesoran
las coloridas escenas
de los bailes
de los giros estelares
en sus memorias,
Solo conservan
en la nostalgia
de un abrazo eterno
las flores del edén
su reflejo fulgurante.
El delicioso perfume
el sabor de su néctar
clavado en mi pecho
en mis sentidos
en mis portales
en mi almateria.
Sus cejas, sus pupilas,
su piel, su genuino ser,
sus latidos, sus jadeos,
sus suspiros al verme,
sus alientos envolventes.
Ella encendía
mis latidos
con su mirada,
con sus palabras,
con un "amor es hora
de despertar".
Yo despertaba sonriente
viendo el alba en sus dientes
deslumbrando mis días
con el desayuno,
con la rutina,
con su calor,
con su amor
en cada paso.
Paso a paso,
cada latido,
cada silencio,
cada momento,
cada capítulo
es difícil olvidar,
No fueron
simples momentos,
fueron caminos
encendidos brincando
con almas de niños.
Recorriendo la sinfonía
el Vals de los amores
ondulantes, tomado
a su cintura
a sus manos
a sus labios...
Quizás considere
tiempo perdido,
pero para mí,
fue la vida misma
latidos a lado suyo.
Del cual morí,
morí el día que cayó
su falsa luz
que iluminaba
el final de este abismo.
Mas la vida
en el jardín cósmico
de infernales tormentas
de otoño mueren
y renacen estrellas.
Y del árbol calado
y sin hojas, fluirá
nueva savia lumínica,
y brotarán nuevas hojas
desde la oscuridad.
Hacia la luz
que no conoce el abismo,
un amor que será raíz
incandescente que brille.
Una nueva y radiante luz
que se superponga
al reflejo de la rosa
de polímero.
Y florecerá desde
las profundidades
un nuevo semblante
con la mirada en alto
hacia la esperanza
hacia la vida.
--Christian Aycho Carbajal



Comentarios
Publicar un comentario