Mi Sinfonía Perfecta
Infillones de violines y pianos
entrelazan paradisíacas sábanas
donde sueña mi Diosa,
y nuestras almas melodiosas
danzando el Vals eterno
de los neutrinos y quarks.
Bongos, bombos y saxófonos
endulzan los silencios
de nuestras miradas,
no quiero despertar aún...
Una voz fina
se desliza
en mis mareas,
en mis olas,
en mis nubes,
en mi radiante aurora
en mis ecos interestelares...
Respiro tu voz,
libando tus preguntas,
en mi mano una rosa,
un poema bello
toca mi pecho
con tu semblante
con luz en tu boca.
Tus jadeos delinean
épicas aventuras,
en un cuento vintage,
soy el caballero armado
que se arrodilla
ante su majestad,
La princesa
que brota
en el cielo
de tu rostro...
Y sus manos tersas hipnotizan
mis reflejos orbitales
en cada reverente beso...
Soy llama encendida
fiel servidor de su esencia
fundido entre constelaciones
y el brillo de sus pestañas.
Soy el escudo de su alma
el brillo de su bastión
estandarte de su fortaleza
musa de mis luchas.
Traje un ramo de versos
y un corazón de titán
para transformar
las llanuras
en ubérrimas
uvas y duraznos,
el brillo de tus sueños.
He caminado
en los desiertos de la luna,
he navegado la tempestad,
he surcado los nimbos
de la eterna nebulosa
de La Mano de Dios
y al fin te encontré
mi galaxia de ensueño.
Soy fuerte,
pero me derrito
en la ternura
de tu mirada.
El albo de tus dientes
es luz de mi paraíso,
donde sonríen
todas las estrellas
de mi universo.
Es tu divino cuerpo
el canto eterno,
la sinfonía perfecta
que levita las almas
en el éter de la felicidad.
Es la guitarra
que vibra nostalgia,
empañando
mis cristales cuánticos
con sus cánticos
con su deslumbrante vals
de mil, cien, mil... luces.
Te ruego,
mi cielito tierno,
que jamás
se apague la llama
que encienden
nuestras almas.
Quiero despertar
cada mañana,
siendo aquel reflejo
suave y silente
de cada latido lento, ...
Eres ¡tú!...
el vivo misterio
de mi tórax,
el cantar infinito
de mis vértebras
de los sonetos estelares.
Mi sinfonía perfecta,
ciernes en mi cielo
polen de estrellas,
que alborotan
mis galaxias vibrantes
Siembras en mi almateria
el cielo con tu piel
hasta los confines
del infinito y más allá,
¡por siempre!...
--Christian Aycho Carbajal



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