La IV Sinfonía Cuántica
El canto celestial del alma
y del amor cuántico,
trasciende las dimensiones
interestelares de la materia,
de la luz...del aliento
en latidos cósmicos.
En alegría desbordante
de los neutrinos,...de los quarks,...
al proyectar dos almas felices
bailando el Danubio Azul
en el inmenso océano existencial.
Todos los reinos
del multiverso
emiten pulsos de ondas
electromagnéticas
para atraer latidos
en sus núcleos.
Las estrellas, pulsares...
emiten ondas de atracción
desde las baterías energéticas
del entrelazamiento
cuántico de las almas,
para pulsar sus núcleos.
Cual rosas supernovas
que los destellos se funden
desde las tribunas estelares
observando las almas
en el sueño melódico.
La sinfonía cuántica del alma
compone en el manantial
sus pensamientos,
sus sentimientos,
sus carencias,
sus sueños,
sus deseos,
su valor...
Las verdosas galaxias
del pulmón cósmico
emiten pulsos
de polen aromático,...
cromático con su néctar.
Con sus pétalos divinos
para atraer polinizadores
y estallar frutos y semillas
que incendian los latidos,
el canto etéreo del alma.
Como el trinar dulce del jilguero
que captura el pristal
de una musa jilguera
con sus finas melodías
la red de ondas que colisiona
en el eco del espejo de amor,
su cortejo vital...
Ella irradia pulsos de belleza,
fertilidad y elegancia en su vibración.
Él despliega garbo, fortaleza
y donosura, para tejer el nido
con los latidos de su linaje colorido.
Como el latido del juglar
que escribió versos al amor
en cartas de pasión fulgurante,
para su bella reina estelar,
ángel descendido a la tierra
para encender su luz.
El canto de la esperanza
resonó en el velo cuántico
en el alma una supernova
y ella respondió
a suspiros con un corazón
en entrelazamiento.
Ella termina
el tapiz del amor
con dedicación,
el manto de vida,
un núcleo de su hogar
lleno de calor familiar.
Los cantos de las almas
se entrelazan abrazados
en un baile existencial
de amor y radiante luz,
colisionados por la belleza radiante,
de las féminas que iluminan
la constelación multiversal.
Sus brillos resplandecientes,
de estrellas constelares,
guían a los corazones
hacia el puerto del éter,
Donde las almas se unen
y ondulan un vals eterno,
y el universo se llena
de armonía y luz.
En la fiesta existencial
de las miradas y sonrisas,
las almas se reconocen
en un dulce beso;
en miradas se enamoran...
El lenguaje cuántico silente
que una cuerda enciende
el amor y el deseo,
de las arpas multiversales
que trasciende quarks,
protones, neutrones, electrones...
las palabras, los límites...
del tiempo infinito.
La belleza de las féminas
llevan el don sagrado,
que inspira y eleva espíritus,
y la sinfonía de infinitos poemas.
que vibran luciérnagas
en el eterno río estelar.
A los versos de las almas
que convierten himnos
de agradecimiento
y adoración por la vida,
al principio creador.
Y este lenguaje
no es sólo humano,
se repite en el ritmo
de todas las otras almas.
El amor florece en nuevos latidos
que ablandan el alma progenitora
de dos dulces padres.
Cachorros aúllan con finura,
y la madre lame, amamanta,
brinda calor en su suave pelaje.
El ladrido es alegría,
invitación al juego.
El maullido es sed,
búsqueda de leche y regazo.
Todos los sonidos
llenan el aire:
risas, llantos, llamadas,
murmullos, jadeos, carcajadas...
Las miradas parentales
el lenguaje cuántico universal,
el acto reflejo de los espejos
del núcleo familiar.
El ser humano sabe
que su familia es el núcleo
de los latidos del amor,
siente el enigma del calor
en su cuerpo su candor.
El llanto, arcoíris de necesidad:
los niños cantan el hambre,
Los cristales cuánticos
del alma del hijo
proyectan el hambre
el frío, el pañal mojado...
Los padres resuenan
con biberón, abrigo, baño,
con pulsos de ternura,
con caricias y calor
en abrazos de luz que calman
la oscuridad del dolor.
Al final, las aves
los humanos,
el polen, las semillas,
alzan el vuelo:
alas y brazos extendidos...
Hacia nuevas pupilas,
cerrando el ciclo
en el acorde perfecto
de materia y voz,
en la IV Sinfonía Cuántica
de la creación.
-- Christian Aycho Carbajal.



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