Bioeléctrica del Entrelazo













La amistad es el entrelazo,

el tejido del apoyo mutuo,

el ayni cuántico-cósmico,

el vals de las almaterias.


No solo en humanos,

sino en todo el multiverso:

en el tejido de los núcleos,

fluye el entrelazo bioeléctrico

de la savia lumínica...


Enjambres de colonias

tejen su bioeléctrica en el Quantum,

en todas las escalas y capas 

en la eternidad de su existencia,

en los cuerpos estelares,

en galaxias enteras.


El amor es un pristal pulsante,

un corazón de cristal cuántico y tácito,

su núcleo se teje con la mirada,

con cada estímulo que enciende 

la galaxia neural.


Almas que se atraen

por sus señales bioeléctricas,

generando un campo

electromagnético: el Sí.


Un beso es fluido alquímico

una caricia es sensorial 

un abrazo es calor 

un suspiro es pulso

un deseo es neuroalquimia

la bioeléctrica del amor.


Todo es latido 

en el velo neural,

un sí, un no, 

en el entrelazo 

en los núcleos, 

en los corazones 

en la red multiversal

de la interdimensión cuántica.


La bioeléctrica activa

el quantum. Los fotones

ondulan la luz de las

almaterias, más allá

de la belleza que impacta

a estos ojos de holograma.


Esta atracción genera un eco,

un reflejo en ambos pristales

que despierta la piel,

eriza el arpa vibracional 

el velo estelar de almateria.


Si uno se acerca y la palabra

es aceptada, el entrelazo

cierra su circuito, generando

la iluminación de los latidos,

en un nuevo corazón de cristal.


Todo acto emocional

es un río de bioeléctrica,

una línea ondular

en el entrelazo cuántico.


El saludo, abrazo, caricia,

un beso, fortalece el campo.

son circuitos bioeléctricos,

son el aliento al quantum

que genera latidos y suspiros.


Las células beben el ATP

de impulsos bioeléctricos.

El quantum opera así:

sorbe energía y produce

neuroalquímicos reflejo,

el eco del fluido energético

y de los pulsos cósmicos.


Los neuroalquímicos son

bioeléctricas reacciones,

reflejos de baterías estelares,

la savia alquímica del fluido.


El elíxir del almíbar alquímico 

energético sorbido y saboreado

por los sensores bioeléctricos

encienden cada Quantum 

de los sentidos de la almateria,


Así, el estado de los pristales

define la armonía.

No deben desencadenar

miedos, pavor, traumas…


Para que las almaterias

logren una impresión 

óptima en el Quantum de su ADN,

la preparación de sus pristales.

antes de la concepción.


Dejar los traumas, las drogas,

los contraalimentos,

los accidentes, las fallas

de sus velos cuánticos,

para una transcripción clara

del código del linaje radiante.


Tras la unión de los gametos,

una fase de excitación

reactiva la chispa. Un solo

espermatozoide colisiona

y genera el destello nuclear

bioeléctrico de la concepción.


El nuevo ser se desarrollado 

en el vientre. Desde entonces

recibe todo estímulo,ondas

de luz, sonidos y las baterías

energéticas que ondulan

la bioeléctrica del quantum.


El río bioeléctrico maternal

umbilical y urgente nutre 

el pristal en la oscuridad,

es la expresión maternal

el entrelazo de dos núcleos.


Oh, que no haya un grito, 

un pavor, una grieta

que opaque su luz primordial.


El nacimiento es el tránsito

doloroso que despliega

el suministro bioeléctrico.

Un nuevo ser emerge

a la superficie del mundo.


El desarrollo, lágrimas, gritos,

traumas, enseñanzas,...

son los estados fluctuantes 

de la neuroalquimia cuántica.


La alimentación, 

las condiciones

de vida deben ser óptimas

para evitar cismas 

y desgarros en los pristales.


Los traumas, la decepción,

la ruptura, los golpes,

las penas angustiantes,

afectan el velo cuántico.


Generan un vacío,

un problema existencial.

La ruptura del conducto 

o cisma produce oscuridad, 

desconexión bioeléctrica 

del quantum…


Todo es un latido 

en el velo neural,

un sí, un no, 

en el entrelazo universal.


…y esto genera más cismas,

distorsión bioeléctrica,

es como apagón o eclipse súbito

de la luz en el velo neural.


Lo que puede desencadenar

violencia, quiebre 

de otros espejos, pristales

que se astillan ,creando

repulsión, vicios, odios, miedo,

la oscuridad genera inconsciencia.


Las crisis sociales, económicas

ambientales...o accidentes

que afectan la alimentación

alquímico energética irrumpen

en la señal bioeléctrica,

en el cisma o corte de luz

en el quantum.


El renacimiento multidimensional

de toda la materia latente:

todo golpe, todo desgarro

que genere cismas o vacíos

que un cuerpo genere en otros,


Es un vacío en el quantum

que graba el sello de un alma

que retorna como vibración

a su cuerpo, o que al renacer

le será devuelto en su nuevo cuerpo.


Es necesario llevar una vida

consciente, ética y de productiva,

en el calor existencial 

basada en sinfonía y sintonía 

con las leyes universales de la vida.


Y toda la existencia del ser

tendrá la constante de la felicidad:

en el conducto bioeléctrico 

el vals eterno de las almaterias,

el pulso de la Sinfonía Cuántica 

del entrelazo existencial.


—Christian Aycho Carbajal



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